spot_img
spot_img

Todo el cine y la producción audiovisual argentina en un solo sitio

DIRECCION EJECUTIVA: JULIA MONTESORO

Federico Benoit, director del documental «76 89 23»: «Hay muchos puntos de conexión entre la realidad de ’76 89 03′ y la que vivimos hoy»

El documental 76 89 23, de Federico Benoit, se presenta los miércoles 12 y 26 en el Centro Cultural 25 de Mayo. La propuesta es un homenaje a 76 89 03, de Cristian Bernard y Flavio Nardini y por extensión, al movimiento que entre fines de siglo pasado y comienzos de éste se conoció como Nuevo Cine Argentino.

Mediante entrevistas, archivo, hallazgos periodísticos e ilustraciones, 76 89 23 propone deconstruir el pasado y el presente aportando una mirada actual y analizando los movimientos sociopolíticos y culturales a través de momentos claves de la historia reciente argentina. Hasta llegar a una actualidad en la que la cultura se encuentra cuestionada, censurada, atacada y perseguida.

-¿Qué buscabas expresar para volver los pasos 20 años atrás y encontrarte con aquella oveja negra del Nuevo Cine Argentino?

La idea viene de Ezequiel Mendoza, el productor, que es muy fanático de la peli. Hacía tiempo que queríamos hacer algo juntos y vino con la propuesta. Cuando yo la vi en el momento de su estreno me había gustado mucho. En 2023, cuando me vuelvo a encontrar (veintipico años después), me doy cuenta que había muchos puntos de conexión y mucho paralelismo con la realidad actual que hoy vivimos.

Aclaro que el documental está ordenado por capítulos. Si bien hay muchos que nos abocamos directamente a homenajear a la peli, hay otros donde hacemos un repaso sociopolítico, cultural y económico de los últimos 50 años en la Argentina, tomando como referencia las fechas que se proponen tanto en la película de Flavio Nardini y Cristian Bernard como en la nuestra, con el agregado del 2023.

-El documental se estructura a partir de una serie de entrevistas. ¿Los testimonios te aportaron nuevos rumbos para el eje narrativo?

Está buenísima tu pregunta. Nosotros con Ezequiel empezamos a delinear una especie de escaleta. No es ficción. Vos sabés que un documental no tiene un guion literario, sino que podés ir escaleteando algunas cosas que querés o que buscás. Por supuesto, partimos de esa base. Aclaro también que es un documental con un volumen de 45 entrevistas, lo cual es bastante para un docu. Por supuesto que sí, fueron surgiendo nuevas subtramas. Teníamos dos o tres tramas bien definidas y después se fueron abriendo.

-¿Qué testimonios abrieron nuevos caminos?

Hubo entrevistados que nos sorprendieron. Por ejemplo Marcelo Piñeyro, a quien habíamos invitado para hablar de lo que significaba filmar con presupuesto (la peli se estrenó en su momento junto a Plata Quemada, dos propuestas muy distintas). De repente empezó a hablar de política. A él lo teníamos pensado para algunos capítulos, pero terminó apareciendo en otros que no habíamos contemplado.

Las entrevistas las hice yo y eso fue recontra enriquecedor, porque hablar con 45 personas de distintos ámbitos me abrió mucho la cabeza. Traté de comprender, ponerme en el lugar del otro y ver de qué lugar venía ese testimonio. Estaba permeable al lugar donde me iba llevando el entrevistado. Y me sorprendía que el invitado o la invitada nos llevara para otro lado. Eso sucedió muchas veces. Por eso el trabajo de montaje y edición fue sido recontra exhaustivo. Hay muchas horas de material.

Aquella ficción de Flavio Nardini y Cristian Bernard dividió a la crítica. ¿76 89 23, ahora como documental, qué tipo de debate o discusión plantea?

Nos interesó abordar cómo fue recibida la película original. Hubo gente que la recibió muy bien y otra que la hizo pelota, que la cuestionó y la criticó mucho.

Me interioricé bastante con respecto al contenido o el guion de la peli original. Y puedo llegar a entender por qué la película fue tan controversial o -como bien definiste-, la “oveja negra del Nuevo Cine Argentino”. Los directores mismos la consideran un “bestiario porteño” donde se muestra a tres personajes que son bastante deleznables. Son machistas, misóginos, racistas, individualistas: las tienen todas. Y tuvieron una crítica muy fuerte porque compararon a los personajes con los realizadores, lo cual es una locura. Con ese criterio tendríamos que voltear más de la mitad de las películas que existen. Ese impacto negativo tiene que ver con que cierta parte de la sociedad se vio reflejada. Hay gente a la que no le gusta verse reflejada, a la que no le gusta que le marquen todas las miserias.

– ¿Qué debate plantea hoy tu película?

La considero una película transgresora. Hay gente a la que no le va a caer bien, pero nuestro debate tiene que ver con el sentido de que seguimos cometiendo los mismos errores, tropezando con las mismas piedras. Nuevamente estamos hablando de una reforma laboral, de que si te querés manifestar te cagan a palos como a los jubilados todos los miércoles y estamos normalizando todo eso. Cuestiones que nos ha traído el neoliberalismo.

Nosotros no respondemos a ningún interés: somos una película independiente, autogestionada. Queremos mostrar un pantallazo como hicieron los directores con la peli original. Ok, esto es Argentina. Nosotros somos así como sociedad; con algunas virtudes, pero llenos de defectos. Creemos que avanzamos como sociedad porque -digamos- hay mejor tecnología, más avanzada. Pero en realidad creo que estamos retrocediendo. El documental plantea eso: que no nos pasen tan por arriba tan fácilmente.

Obviamente está atravesado por el amor al cine, el revisionismo con el Nuevo Cine Argentino y un montón de cuestiones que se abren desde allí.

Julia Montesoro

Related Articles

GPS Audiovisual Radio

NOVEDADES