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DIRECCION EJECUTIVA: JULIA MONTESORO

Teatro: «Menea para mí»

El Masi dispara palabras torrencialmente. A veces se torna ininteligible, aunque no es necesario entenderlo literalmente para comprender lo que le ocurre.

Lo que le ocurre es que se subleva ante la sociedad que estableció las normas antes de que él mismo naciera –en enero y mirando al cielo, tal como lo expresa-. Pertenece a un segmento social condenado por el prejuicio, aislado de las posibilidades de la meritocracia y la realización personal. No hay resentimiento en su relato, y es una suerte: sus disparos no se transforman en venganza contra el sistema. Hay, en cambio, rebeldía. La rebeldía del que es fuerte y tiene que cruzar los brazos cuando el hambre viene, como diría Celedonio Flores. Pero esto no es un tango: es una cumbia. Y en la cumbia el movimiento pendular es alegre. El meneo es sensual e hipnótico. También así se puede edulcorar el destino de marginalidad.

El Masi no está solo. En ese escenario vital y energético son ocho, hombres y mujeres, que integran un mismo grupo de pertenencia. Altivamente miran por encima del hombro al espectador y cuentan, en su misma jerga vivaz, aquellas historias de los sectores menos bendecidos por las asimétricas reglas sociales. Cuentan y también cantan y bailan: son desventurados pero no infelices. Su universo, con reglas propias, tiene códigos indisolubles de fraternidad y lealtad.

Allí hay amor (la narración recurrentemente retorna al amor no siempre correspondido entre El Masi y La Pao). Hay algunos resentimientos, que disimulados por la indulgencia del guion, no llegan a tragedia. Hay muerte; pero esa muerte llega desde el mundo exterior, ese lugar que tiene otras leyes, otras normas de convivencia y otros victimarios. Hay sexo, manifestado como una expresión del instinto, sin culpas ni caretajes. Y también la iconografía que les da su marco identitario: la ropa tendida atravesando la escena (de sus vidas), el tetra, el Gauchito Gil. La cumbia.

Menea para mí es un reality musical, dramático y vivencial. Sus personajes se exhiben descarnadamente, sin caer en la tentación de proponer la dicotomía con el universo cheto que les es ajeno. Sus gestos, modos y léxico llevan a un universo cercano y diferente; una realidad paralela en que sus criaturas sienten y se manifiestan desde su condición de despreciados. Y que encuentran en la cumbia el modo de exorcizarla. Alejado de los estereotipos y los mensajes morales, sus criaturas logran trasmitir una profunda humanidad, y en su entereza y fragilidad, se tornan entrañables.

Norberto Chab

FICHA TECNICO ARTISTICA

Dramaturgia y dirección: Mariana Cumbi Bustinza

Actúan: Ezequiel Baquero, Luciano Crispi, Ornella Fazio, Natalia Gatto,  Mercedes Hazaña, Catalina Jure, German Matías, María Laura Rojas.

Música original: Facundo Salas

Coreografías: Mariana Bustinza

Escenografía: Agustin Leonardo Addesso

Asistente de escenografía: Emmanuel Graziano

Asistente de producción: Vanina Cavallito, Sofía Viñuales

Producción: Cabezas

Diseño de iluminación: Adrián Cintioli

Operación de luces: Cristian Domini

Diseño: Addxsso

Fotos: Santos Loza + Emilia Brandt + BQO

Menea para mí. El extranjero (Valentín Gómez 3380). Sábados a las 23.

Norberto Chab

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