Samuel Castro estuvo presente en el Festival de San Sebastián como uno de los responsables de la sexta edición de Iberseries & Platino Industria, que se celebrará del 29 de septiembre al 2 de octubre en Matadero Madrid. Director de Iberseries y codirector del encuentro, Castro participó en Algo se cuece en Madrid, la jornada organizada por Madrid Film Office y Film Madrid Region para presentar el ecosistema audiovisual madrileño y anticipar algunas de las principales citas de la próxima edición.
Su presencia en Donostia se inscribe en una agenda internacional que durante 2026 también lo llevó a encuentros como Cannes y Rio2C, donde intervino en espacios dedicados a la coproducción, la circulación internacional de contenidos y las relaciones entre España e Iberoamérica. Para la sexta edición, Iberseries & Platino Industria amplía su agenda con nuevos espacios de pitching, la incorporación de Telefe Studios, un programa dedicado a México como País en Foco y contenidos vinculados con inteligencia artificial, financiación, coproducción y expansión internacional.
En San Sebastián, Castro compartió la presentación con representantes institucionales y empresariales de Madrid, en una instancia que funcionó como anticipo de los contenidos y encuentros que concentrará el mercado audiovisual iberoamericano a partir de la próxima semana.
-¿Qué significa para Iberseries y Platino Industria que la presentación de su próxima edición tenga como telón de fondo una actividad como “Algo se cuece en Madrid”, centrada en el posicionamiento audiovisual de la ciudad y la región?
Creo que es una acción natural por la naturaleza colaborativa que impregna todo Iberseries y Platino Industria. Nosotros, que este año celebramos en Madrid del 29 de septiembre al 2 de octubre la sexta edición de este evento, nacimos ya como una asociación, de ahí nuestro nombre. Es una asociación de la Fundación Secuoya y EGEDA, pero de la cual participan también instituciones públicas, como el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, que han ejercido de anfitriones de esta presentación. Nuestro evento es tremendamente colaborativo, hecho por la industria para la industria. Año tras año se han ido sumando otras entidades y asociaciones del audiovisual; no solamente las cinematografías de diferentes países de Latinoamérica, sino también entidades de gestión o empresas privadas. Así, podemos decir que este evento ya es de todos. Y el Festival de San Sebastián es el marco idóneo para que, a pocos días de la celebración de esta sexta edición, hayamos tenido la oportunidad de saludarnos, vernos y brindar por los éxitos que espero vayamos a cosechar a partir de la semana que viene.
-El evento nació con una mirada muy vinculada a las series y hoy forma parte de un encuentro mucho más amplio. ¿Cómo ha cambiado el mercado desde aquella primera edición?
Siempre me gusta decir que Iberseries y Platino Industria está al servicio o intenta dar una respuesta a la demanda de un sector audiovisual cambiante. Un sector audiovisual de los contenidos en lengua hispana y portuguesa siempre en transformación, enfrentándose a todos los cambios a los que nuestro sector confronta de una manera habitual. Si hace seis años el mayor reto (que a día de hoy también sigue siendo), era la financiación de los contenidos, hoy es la distribución o la venta internacional de los contenidos en lengua hispana. Eso nos ha hecho mutar. Hemos mutado en apenas seis años y nos hemos transformado, pero sin perder por ello nuestra identidad. Iberseries y Platino Industria siempre fue un evento abierto a la cinematografía. De hecho, EGEDA aplicaba ese acercamiento al productor audiovisual que viene tradicionalmente del cine. Y de hecho, prácticamente las producciones premium o de ficción que cuentan en el catálogo de las audiencias más exigentes, que también generalmente son las más abultadas, son ficciones que son responsabilidad de autores, creadores y directoras que vienen de la parte cinematográfica. Nosotros siempre hemos percibido el contenido de series como una evolución de un formato de los profesionales de la cinematografía en lengua hispana, que han probado suerte en un nuevo formato y que afortunadamente sigue funcionando. Mutamos en función de las necesidades del sector, y creo que eso es una virtud. Como evento hemos sido lo suficientemente inteligentes y rápidos en adaptarnos a esas demandas de nuestro propio sector.
-Hay una sinergia muy fuerte entre los tipos de contenidos con sus creadores y las plataformas. En San Sebastián se estrenó mundialmente Mis muertos tristes como largometraje e inmediatamente después se estrena como serie. ¿Cómo analiza Iberseries y Platino Industria este momento?
Hay un futuro a corto plazo en el que vemos que está entrelazado. Creo que el autor o creador hispanohablante ha tenido claro que lo importante es desarrollar y crear historias y que le ha dado más o menos igual que sea cine o serie. La intención es encontrar la audiencia global que antes a lo mejor no tenía o que le ha costado encontrar. Y a través de este cambio de paradigma, a través de las series, de los streamers, creo que nuestro contenido está viajando más y mejor. Y a las pruebas me remito: nosotros en Iberseries y Platino Industria en apenas seis años hemos conseguido, por ejemplo, que países asiáticos se hayan fijado en nuestro evento. Y no hemos salido nosotros a buscarles: han venido ellos a nosotros. Es un indicativo de hacia dónde puede ir el futuro inmediato. Tenemos que ir hacia el posicionamiento internacional de los contenidos en lengua hispana y portuguesa. Nuestros mercados están lo suficientemente maduros para intentar posicionar nuestro contenido más allá del entorno iberoamericano, que ya de por sí es bastante, pero trascender en el marco europeo y por supuesto intentar asaltar, si me permites esa expresión, un futuro mercado asiático, a lo mejor un poquito más laxo con la recepción de nuestros contenidos.
-¿Qué buscan ellos al venir a Iberseries y Platino Industria?
Cualquier cinematografía que aterriza por primera vez en un mercado internacional siempre intenta posicionar su contenido. Es una realidad. Tú desembarcas en un territorio con la intención de que tu producto sea comprado, sea visto, guste y la audiencia quiera más. En ese sentido, es lo que están intentando los contenidos asiáticos. Me parece lícito. Ahora nos toca a nosotros; ahora que ven cómo funcionamos, cómo somos, nos toca a nosotros hacer lo mismo allí. Han sido lo suficientemente inteligentes como para venir a nuestro mercado, identificar Iberseries y Platino Industria como un espacio cómodo, afable, sencillo, no un macromercado internacional en el que tienen la posibilidad de contactar con el mercado español como una ventana a Europa. Y por supuesto con una representación iberoamericana notable. Ahora que conocemos su producto y empezamos a entenderles, está en nuestro terreno el diseñar una estrategia para desembarcar allá con nuestros contenidos.
-¿Dónde crees que reside el principal desafío?
No digo que la dificultad del desarrollo de nuestro sector no siga estando en la financiación de los contenidos, pero el gran reto está en la internacionalización de los contenidos en lengua hispana. Por eso nosotros este año hemos superado el número de los 200 compradores, de los cuales más del 50% son compradores internacionales procedentes de Europa y de otros países. Creo que ahí es donde está el reto y que, como en todo el mercado audiovisual, su consolidación o su solvencia se basa muchas veces en ese número y en el perfil de los compradores que están dispuestos a llevar a cabo un ejercicio de compra de contenido. Y en esa lucha estamos.
-¿En qué consiste la selección en cuanto a esos perfiles de compradores?
El colectivo de los compradores en el mercado audiovisual es altamente cambiante. Todos los profesionales que ostentan esa posición van fluctuando mucho: las empresas prevalecen; pero los perfiles, los gustos o las preferencias por compra o por comisionar un proyecto varían. Este año estamos muy contentos porque contamos con perfiles o con empresas nuevas que con anterioridad no habían participado en el evento. Por ejemplo, Apple. Nunca había participado en Iberseries y Platino Industria; les tenemos este año. Canal Arte y Bell Media tampoco estaban.Eso denota no ya el buen momento que vive el evento, sino el buen momento de los contenidos, porque si no los compradores no vendrían.
-No. Por muy atractivo que pueda ser el evento, si no hay un mínimo estándar de calidad de los contenidos, dudo mucho que una compañía como Apple decida desembarcar.
-El evento incorpora este año nuevas iniciativas de formación, pitch y coproducción. ¿Qué necesidades del sector están detrás de esas nuevas propuestas?
Nos preocupa estratégicamente porque entendemos que hay que ayudar a profesionalizar el sector audiovisual en un amplio espectro. Creemos que es fundamental para poder competir internacionalmente. Por eso para nosotros la formación es tan importante. La formación en las primeras ediciones empezó encauzada con pequeños cursos en dos vertientes: la jurídica para los productores y luego el taller de showrunners, en el cual fuimos pioneros para intentar ayudar a los guionistas o a los productores ejecutivos a formarse en esa figura vinculada con los contenidos seriados. Y eso ha ido evolucionando también a petición y demanda del propio sector. Nosotros tampoco somos un evento que haya invertido de una manera estratégica en la formación por capricho; ha ido surgiendo porque nos lo han pedido. “Oye, ¿por qué no hacéis este taller? Oye, ¿y lo de la IA cómo lo vais a abordar? Oye, lo de la innovación y la producción virtual…” Y han surgido asociaciones: la asociación con el Clúster Audiovisual de Madrid, la asociación este año en España con la SGAE para ese pitch para creadores, la colaboración con la entidad de gestión de los autores en España, con DAMA, con EGEDA… Ha surgido de una manera muy natural la formación y el encuentro.
Y también ha coincidido con esa consolidación de nuestro evento de que ya no somos un evento unidireccional donde invitamos a grandes ejecutivos que cuentan un mensaje, sino que nos estamos transformando en un evento B2B, en un evento en el que queremos, necesitamos y ofrecemos que el participante haga negocio, converse, se siente, se tome un café, hable de coproducción, de financiación, de creación, de formación, de IA, de formatos verticales, de todos los temas que a todos nos preocupan actualmente. Ha ido surgiendo de una manera muy colaborativa, evidentemente sin perder el foco en lo que somos, pero hemos recogido el guante de lo que nos ha ido pidiendo el sector.
Buena parte de la formación experiencial que puedes obtener en un mercado o en un evento internacional, al final, a lo que te lleva es a coproducir, a asociarte, a romper fronteras, a pensar un poquito más grande de lo que habías pensado y a darte cuenta de que hay otras oportunidades que no habías contemplado en tus proyectos. Para eso sirve. Y creo que en un mundo en el que nuestros contenidos están abocados a la globalidad, las funciones que nosotros desarrollamos en nuestro evento son fundamentales para no quedarnos atrás.
Julia Montesoro / Desde el Festival de San Sebastián


