La directora del Museo del Cine “Pablo Ducrós Hicken” desde 2008, Paula Félix-Didier, cesará en su cargo el último día de junio. La noticia, que generó una gran consternación en el ámbito del sector audiovisual, había circulado como rumor en los últimos días y fue oficializada a través de una comunicación emitida por la propia Félix-Didier a través de sus redes sociales.
El mensaje expresa: “Queridos amigos del Museo del Cine. Ante las versiones que han circulado en estos días, quiero compartirles que a fin de este mes dejaré mi cargo como directora del Museo del Cine Pablo Ducrós Hicken, aunque continuaré formando parte del equipo que sostiene este espacio que tanto queremos.
Quiero agradecer especialmente a la ministra Gabriela Ricardes por el apoyo y el diálogo brindando en este proceso, y a toda esta comunidad por los saludos y el acompañamiento que siempre fortalecen nuestra tarea”.
El jueves 18, la Asociación de Amigos del Museo del Cine habían anticipado el desenlace a través de un comunicado, en lo que podía inferirse como una confirmación de la novedad. El comunicado señala:
«La Asociación de Amigos del Museo del Cine Pablo Ducrós Hicken expresa su profunda preocupación ante la decisión de apartar a Paula Félix-Didier de la dirección de la institución, cargo que desempeñó durante más de diecisiete años con una dedicación, una capacidad de gestión y un compromiso con la preservación audiovisual que han sido reconocidos tanto en la Argentina como en el exterior.
Quienes integramos esta asociación consideramos que Paula Félix-Didier es una de las figuras más importantes en la historia de la preservación audiovisual argentina y una referencia indiscutida para la comunidad archivística internacional. El amplio respaldo que ha recibido en los últimos días por parte de profesionales, investigadores, realizadores, programadores, archivistas y trabajadores de la cultura da cuenta de una trayectoria excepcional, construida a lo largo de décadas de trabajo sostenido en favor del patrimonio cinematográfico.
Durante su gestión, el Museo del Cine alcanzó una visibilidad nacional e internacional inédita. Aun en contextos marcados por severas restricciones presupuestarias, la institución consolidó políticas fundamentales para la conservación, investigación, restauración y difusión del patrimonio audiovisual argentino. Entre muchos otros logros, pueden mencionarse el fortalecimiento de los programas de preservación y digitalización, la recuperación y restauración de obras fundamentales de nuestra cinematografía, el desarrollo de una programación pública sostenida y la construcción de vínculos de cooperación con algunas de las instituciones más prestigiosas del mundo en la materia.
El hallazgo de la copia de Metrópolis, que otorgó al Museo una proyección internacional extraordinaria, constituye apenas uno de los hitos más visibles de un trabajo mucho más amplio y constante. Del mismo modo, la articulación con organismos como la Federación Internacional de Archivos Fílmicos (FIAF), la Federación Internacional de Archivos Televisivos (FIAT), la University of California, Los Angeles (UCLA) y The Film Foundation, entre muchas otras instituciones de referencia mundial, contribuyó a posicionar al Museo del Cine como una entidad respetada en el campo de la preservación audiovisual.
La relevancia de la labor desarrollada por Félix-Didier ha sido reconocida también mediante importantes distinciones nacionales e internacionales, entre ellas los homenajes recibidos en el festival Le Giornate del Cinema Muto de Pordenone y en el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata. Estos reconocimientos demuestran una valoración largamente compartida acerca de su aporte al patrimonio cultural.
Nuestra inquietud excede, sin embargo, el aprecio a su trayectoria individual. El apartamiento de la directora se produce en un momento especialmente delicado para el Museo, atravesado por procesos de reorganización y traslado de sus colecciones. En este marco, resulta inevitable preguntarse por la continuidad de las políticas de preservación desarrolladas durante las últimas décadas y por las condiciones institucionales necesarias para garantizar la protección, el estudio y el acceso público a un patrimonio de valor incalculable.
Como Asociación de Amigos hemos acompañado históricamente el trabajo del Museo y de sus equipos profesionales. Sabemos que la preservación audiovisual es una tarea compleja que requiere experiencia, conocimiento acumulado, planificación y vínculos de cooperación construidos a lo largo de muchos años.
Queremos expresar públicamente nuestro agradecimiento y apoyo a Paula Félix-Didier, cuya labor ha contribuido decisivamente a convertir al Museo del Cine en una institución de referencia para la Argentina y para la comunidad archivística internacional. Del mismo modo, manifestamos nuestra preocupación por el futuro de la institución y nuestro deseo de que las autoridades responsables adopten todas las medidas necesarias para salvaguardar y fortalecer el trabajo realizado.
La preservación del patrimonio cinematográfico argentino constituye una responsabilidad colectiva. Confiamos en que esta circunstancia sirva para reafirmar la importancia del Museo del Cine y para reconocer el valor de quienes han dedicado su vida profesional a proteger una parte fundamental de nuestra memoria cultural.
Félix-Didier es especialista en conservación y archivo de medios audiovisuales y docente e investigadora cinematográfica y es, de acuerdo al consenso general del sector audiovisual, la persona más idónea para conducir el espacio de la Ciudad de Buenos Aires dedicado a la preservación, investigación y difusión del patrimonio audiovisual argentino».
En los últimos días, la investigadora -historiadora egresada en la Universidad de Buenos Aires, Magíster en Archivo y Preservación de Medios Audiovisuales por la New York University y maestranda en Investigación Histórica de la Universidad de San Andrés-, mantuvo reuniones con los responsables del área de Cultura a efectos de acordar los términos de su alejamiento, precipitado a partir de la implementación de un nuevo régimen de evaluación de desempeño en la Ciudad de Buenos Aires, que determinó una modificación esencial en su estátus laboral.
En lo que virtualmente será su última gestión como directora del Museo de Cine, Félix-Didier viajó el viernes 19 a Bolonia para participar en la 40ª edición del Festival Il Cinema Ritrovato, cita obligada para los historiadores e investigadores.
En diciembre último, había recibido el Premio Jean Mitry que otorga la muestra Le Giornate del Cinema Muto -el festival de cine mudo más importante del mundo, que se lleva a cabo en la ciudad italiana de Pordenone- por su contribución excepcional al estudio y la valorización del cine mudo.
El Museo del Cine es la institución más importante de preservación audiovisual en Argentina. Sede histórica de la Cinemateca, alberga la colección cinematográfica pública más importante del país con 250 mil piezas, incluyendo cámaras de los hermanos Lumière y equipos utilizados por pioneros como Eugenio Py.
La actual gestión de Félix-Didier y su equipo de trabajo incrementó la recuperación, restauración y digitalización de películas argentinas que se daban por perdidas, preservando tesoros desde los inicios del celuloide.
En 2024, el museo logró un hito internacional al ser promovido a Miembro de pleno derecho en la Federación Internacional de Archivos Fílmicos (FIAF), validando sus estándares de conservación y archivo a nivel global.
Entre los ciclos y programas impulsados durante la actual gestión, se encuentran Cine Argentino Accesible (con subtítulos descriptivos e interpretación en Lengua de Señas); MADO (Semana del Cine Recuperado, que exhibe películas, copias restauradas y archivos rescatados de Argentina y Latinoamérica); La Llamada Fatal (espacio de debate y proyección enfocado en repensar el cine argentino contemporáneo a través del diálogo directo con los directores en la sala); Cineclub Infantil (selección orientada a los más chicos que repasa grandes clásicos); Pioneras del Cine (dedicado a visibilizar y poner en valor las producciones dirigidas por las primeras mujeres cineastas de la historia) y Cine Bizarro (Proyecciones especiales destinadas al cine de culto, géneros marginales y rarezas de la cinematografía local).
El Museo del Cine fue fundado en octubre de 1971 y su primera sede funcionó en el Centro Cultural San Martín. Allí se exhibieron ciclos de cine argentino hasta 1978. A partir de ese año fue mudando su espacio a diversos lugares, como el edificio de YPF (en Diagonal Norte al 600), una escuela pública del barrio del Once o el actual Centro Cultural Recoleta. Desde 2011 su sede se encuentra en la calle Caffarena 49, del barrio de la Boca.


