Teresa Azcona es, desde junio de 2024, la directora gerente del Cluster Audiovisual de Madrid, asociación que reúne a empresas, entidades e instituciones públicas y privadas relacionadas con la actividad audiovisual de la capital de España, que acaba de presentar el estudio del sector audiovisual de Madrid 2026, que cifra en 7.510 millones de euros el impacto económico de la industria en la región. Esto es el 2,2% del PIB madrileño y más de 108.400 empleos. Además, en diciembre de 2025 lanzó su Observatorio Audiovisual de Madrid, y en febrero de 2026 celebró el Segundo Foro Madrid sobre financiación del sector.
-El Cluster Audiovisual de Madrid acaba de presentar el estudio del sector audiovisual de 2026 con cifras récord de facturación y empleo. ¿Qué es lo que más te sorprendió de estos datos y qué explica ese crecimiento sostenido?
Quizá estos datos hay que ponerlos en el contexto del observatorio que pusimos en marcha el año pasado. Lo que estamos haciendo desde el cluster es recoger estudios -tanto públicos como los que hacen en universidades o instituciones-, para hacer un puzzle con todos los datos del sector en Madrid. Teníamos datos de impacto del sector porque la Comunidad de Madrid -el gobierno de la región-, había encargado el año pasado que se hiciera un estudio. Nosotros hemos actualizado esa información. La Comunidad de Madrid es uno de nuestros partners institucionales junto con el Ayuntamiento de la ciudad. El resultado es que ha habido un ligero incremento respecto al año pasado. El año pasado sí que estos datos sorprendieron y siguen sorprendiendo. Sorprende algo que era intuitivo (pero que los datos nos confirman) y es la importancia que tiene el sector audiovisual en la economía madrileña. En esos datos de valor agregado bruto y de empleo que se reflejan en el informe, hay que tener en cuenta que estamos contando empleo directo, indirecto e inducido, y el valor generado directo, indirecto e inducido. Para tener una idea: en el conjunto de la economía española el sector audiovisual representa un 1% del valor agregado bruto. En la Comunidad de Madrid se sube al 2%. En el empleo, representa el 2,6% respecto al 1,1% nacional. Significa que para Madrid el audiovisual es más importante en términos relativos que para el conjunto de España.
–Duplica las cifras.
Exactamente. Duplica la importancia, la relevancia. Y luego, además, Madrid concentra una parte muy importante -cerca de la mitad- de los profesionales del sector: en torno al 70% de la facturación del sector de España está en Madrid. Es decir que hay mucha concentración, pero también hay otros sectores grandes en Madrid. La cuestión es que, en términos relativos, el audiovisual es muy importante.
-Cuando ustedes lanzaron en diciembre el Observatorio Audiovisual de Madrid, ¿qué necesidad concreta venía a cubrir esa herramienta que antes no existía en el sector?
Aunque existen datos a nivel europeo globales —porque hay un Observatorio del Audiovisual Europeo— y en España el Ministerio de Transformación Digital tiene el Spain Audiovisual Hub que recoge datos a nivel nacional, faltaba ver esos datos a nivel de Madrid. Ese fue nuestro primer objetivo. Pero con el observatorio hemos hecho más cosas. Hemos aprovechado para recoger información de todos los eventos del sector: festivales, muestras, mercados, de tal manera que ya tenemos un seguimiento, una agenda donde aparecen todos. Ahora estamos recogiendo la información sobre los estudios, platós y sobre la oferta formativa. Al final, lo que hace el observatorio es, como digo, ir recogiendo información y por otro, hace un poco como de faro, ¿no? En la página web tenemos un faro porque ponemos la mirada e intentamos mirarlo en su conjunto y ofrecer esa mirada tanto al sector como a las instituciones.
-El segundo Foro Madrid se centró en nuevos modelos de financiación para la industria audiovisual. ¿Cuáles son hoy los principales cuellos de botella, si se puede decir financieros, para las empresas y proyectos madrileños?
El segundo foro se realizó en febrero; en 2025 hicimos la primera edición. Nos sirvió para constatar que en solo un año han habido muchísimos cambios. Han aparecido fondos de inversión especializados que invierten en empresas del sector audiovisual; no solo en el capital, sino bajo otras fórmulas. Es decir, se están abriendo mucho las distintas fórmulas de inversión y también el sector está manifestando un atractivo para los inversores. Sigue habiendo cuellos de botella, sigue habiendo déficits, pero lo cierto es que la mirada del inversor está hacia el sector; no solamente del inversor privado, sino también de los bancos. Digamos que hay una atención.
El cuello de botella lo encontramos en que las empresas necesitan ser más grandes y más solventes para poder acometer proyectos también más grandes y, sobre todo, retener esa propiedad o poder defender en sus negociaciones esa propiedad intelectual. Y luego, por otro lado, nos encontramos un poco con la dificultad. Nosotros en España tenemos una herramienta muy potente que se llama Crea SGR, que es un fondo de garantía. Lo que a los bancos les costaría entender las operaciones del sector, Crea SGR pone la garantía y el banco puede prestar el dinero. Pero Crea SGR tiene un tope: no puede ir a operaciones muy grandes. Y cada vez las operaciones son más grandes. Por lo tanto, hacen falta otros financiadores. Y, bueno, pues quizá es eso: que van ganando dimensión las operaciones y que las empresas tienen que ser también más fuertes y financiarse más para poder lanzar esos proyectos de películas y de series cada vez más potentes.
-En las que están comprometidos más recursos, ¿no?
Exacto, exacto. Y poder competir. Porque hay un modelo en el que pueden venir productoras internacionales a rodar en España, pero la propiedad intelectual se la queda esa productora. En cambio, si una productora española quiere sacar adelante sus proyectos o poner en marcha una coproducción con otros países, necesita poder financiar una parte porque si no, no puede sacar adelante ese proyecto o no puede negociar bien esa coproducción.
-Desde tu llegada a la dirección del Cluster en 2024, ¿cómo describirías la evolución del ecosistema audiovisual madrileño? ¿Qué cambió más de lo que esperabas?
Hace dos años que vine al audiovisual madrileño desde Spain Film Commission. Tenía una mirada más del conjunto del país. En estos dos años, sin perder la mirada de conjunto, he puesto mucho el foco en Madrid. Al principio, cuando aterricé, me sorprendió mucho la fuerza, la potencia del sector, la diversidad, el que hubiera empresas de todo tamaño, tanto en producción como en distribución, las plataformas, los proveedores… Realmente la industria es muy fuerte. En estos dos últimos años, quizá hay un tema de conversación importante que es todo lo relacionado con la inteligencia artificial y cómo nos está afectando a este sector y a todos, pero en este sector, evidentemente, lo estamos viviendo. Nuestro rol en el Cluster es entender cuáles son los retos, las oportunidades que tienen nuestros asociados y acompañarles en esos procesos. Diría que uno de los mayores cambios es esa entrada de la inteligencia artificial tan potente, como ha pasado en todos los sectores.
-El Cluster participa muy activamente en Iberseries y Platino Industria, que es ese gran encuentro del audiovisual iberoamericano en Madrid, ¿qué representa ese vínculo con Iberoamérica?
Tenemos ya más de 140 asociados y, como digo, hay de toda la cadena de valor. Iberseries es uno de ellos. Para nuestros asociados la relación con Iberoamérica es tremendamente importante. Las productoras madrileñas, cuando han hecho coproducciones en el pasado, en gran parte esas coproducciones han sido con Iberoamérica, con Argentina, con México. Esa relación siempre ha existido. Iberseries y Platino Industria nace por la fusión de dos proyectos: un proyecto de un mercado de series, que es Iberseries y uno de industria de EGEDA en torno a toda su línea Platino. Ahí están los Premios Platino y un montón de iniciativas que EGEDA ha ido construyendo. Platino Industria es el resultado del plan de hacer un gran mercado dentro de la industria, pensando en Iberoamérica. De allí nació esa fusión. Al principio, con un foco muy en Latinoamérica. Poco a poco ese foco se va abriendo de la mano de los contenidos en español, porque también hay muchos contenidos en español que se generan en Estados Unidos. Por lo tanto, era natural incorporar a todo Estados Unidos de habla hispana. Luego se suma Brasil, que no es de lengua hispana pero está también culturalmente cerca.
Y en estos últimos años, y sobre todo el pasado y en este, está entrando mucho el resto de Europa y también países como Corea. ¿Por qué? Porque precisamente ven ahí ese puente hacia Iberoamérica y la importancia de los contenidos en español en general. Entonces se está viendo esa evolución. Luego -volviendo a nuestros asociados- una de nuestras asociadas es Mariela Besuievsky, socia de Gerardo Herrero en Tornasol Media, que han hecho coproducciones míticas con Argentina. Es como decir que está en su ADN: en el ADN de muchos de nuestros socios, en el ADN de EGEDA. Entonces, nuestro Cluster está con esa apertura a todos estos países de forma natural.
-¿Qué lugar ocupa específicamente Argentina en la estrategia del cluster y dentro de la industria audiovisual española?
No tengo estadísticas, pero te puedo decir que dentro del ecosistema en Madrid ya hay varias empresas argentinas muy interesantes que se han desplegado aquí como forma de acceso al mercado europeo. Y no solamente como productoras de contenidos: recientemente se ha asociado al Cluster una compañía que se llama Go Global, que es una empresa argentina muy potente, tecnológica, que hace doblaje. Ellos se han asociado al Cluster de Madrid para reforzar su estrategia de crecimiento en España y en Europa. Es un caso concreto.
Por otro lado, casualmente, hace unas semanas tuvimos la oportunidad de conversar con un grupo de productoras de Córdoba en Argentina. Fue un encuentro virtual en el que estuvo Samuel Castro -que es el director de Iberseries- y estuve yo también contándoles un poco lo que hacemos en el Cluster e Iberseries, respondiendo a sus preguntas y a sus inquietudes. Los estuvimos animando a venir, a participar. También es muy importante Ventana Sur para algunos de nuestros asociados, como la Asociación de Productores Madrileños o la Escuela de Cine de Madrid (ECAM). Hay ahí como un puente que va y viene en las dos direcciones.
-No desconocerás que también la industria audiovisual argentina atraviesa un momento bastante crítico. Pero, pese a eso, ¿qué observás en cuanto a los vínculos entre el Cluster de Madrid y Argentina?
Yo tiendo a ser positiva. No de forma ciega, pero sí que soy positiva. Desde mi punto de vista, la relación que existe entre España y Argentina en el audiovisual no viene de ser una relación oportunista que dependa de cuando haya más subvenciones o más incentivos fiscales. Es una relación que viene de lejos; porque hay talento que ha ido en las dos direcciones, porque se han encontrado historias que contar que se han beneficiado de la apuesta de equipos y de profesionales en los dos lados: productoras, directores, equipos…
Dicho esto, es verdad que nos afecta muchísimo en este sector las estrategias de los países en cuanto a las líneas de apoyo al cine y, por supuesto, los incentivos fiscales. Pero vivimos en un entorno que es muy competitivo. Hay países que retroceden y luego avanzan en lo que son los incentivos. Hay países que igual están muy bien posicionados, pero de repente les adelantan por la derecha y por la izquierda otros que ponen el audiovisual en valor. Estoy pensando ahora mismo, por ejemplo, en lo que ha salido recientemente respecto al incentivo fiscal en Uruguay. Eso va a hacer que muchos europeos miren hacia allá. Y creo que también puede ser una oportunidad para el talento, las productoras y creativos que hay en Argentina, porque, al final, cuando alguien cruza el océano… pues cuando se viene de Estados Unidos a Europa, vienen a España o vienen a Italia o vienen a Malta. Lo que quiero significar es que, al final, si el talento está cerca, ese talento se va a beneficiar. Lógicamente, sería ideal que Argentina tuviera una línea potente de ayuda al cine y un incentivo fiscal; sería ideal para el sector. Yo no me atrevo a hablar de lo que es mejor para Argentina como país. Pero mirando en el medio y largo plazo, lo que sí he visto, que ha contribuido mucho al éxito español, es que ha habido un incentivo, pero sobre todo lo que ayuda a retroalimentarlo es el talento, los profesionales, lo creativo. Y eso Argentina lo tiene.
Cuando los dirigentes o los gobiernos ven que otros países toman decisiones, dicen: «Bueno, pues a ver si resulta que han hecho un estudio y de cada euro que se invierte vuelven tres”. Igual esto hay que planteárselo como un negocio y cultura, pero es negocio para el país. Por ahí se les puede acabar de convencer, y si no es al Estado, pues igual a las regiones, no lo sé.
-Eso sería el deseo. Aquí hay muchos sectores en Argentina que están trabajando en esa dirección. Vos mencionabas Uruguay y, de hecho, gran cantidad de técnicos y talentos argentinos están trabajando en esas empresas uruguayas; cruzan el charco, como decimos nosotros.
Nosotros en España tenemos las Islas Canarias, que es un territorio que forma parte de España, pero está muy al sur, en la costa de África, tiene un incentivo fiscal muy potente y las producciones todo el tiempo están combinando rodajes en Canarias con rodajes en la península. Es decir, que al final, cuando la distancia es razonable, puede tener sentido.
Desde esa óptica, si hay un incentivo fiscal potente en Uruguay, pues resulta que las productoras europeas o norteamericanas empezarán a mirar a Uruguay como un posible lugar donde llevar producción. Y empezarán a mirar y a preguntarse: «¿Dónde están los profesionales? ¿Dónde están los técnicos? ¿Cómo hago esta combinación?» Al final creo que eso puede beneficiar a Argentina, estar cerca. Como digo, soy positiva.
Julia Montesoro


