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DIRECCION EJECUTIVA: JULIA MONTESORO

Mario Durrieu, director artístico de FIDBA: «El formato online nos permitió movernos más libremente»

Hasta el 30 de septiembre se desarrolla la 8ª edición del Festival Internacional de Cine Documental de Buenos Aires (FIDBA), de manera virtual y gratuita. Allí se exhiben 240 producciones, provenientes de 46 países, divididas en diez competencias con diez focos temáticos y homenajes.

FIDBA se realiza a través de su web www.fidba.com.ar en alianza con las plataformas digitales internacionales VEODOC y octubre.com Esto permite que la programación pueda ser visionada en todo el país y, además, haya títulos disponibles para Latinoamérica con acceso liberado.

Su director artístico, Mario Durrieu, dialogó con GPS Audiovisual acerca del Festival.

-¿Cómo fue la tarea de conformar un festival de 240 películas?

¡Titánica! Muchas cosas pudieron hacerse no físicamente. Pero la selección de las películas, que en la normalidad era muy dinámico, se transformó en algo farragoso. Imaginate que las 240 películas aparecieron de una lista inicial de 1.800 films. Tuvimos que implementar un nuevo sistema. Para hacer un primer filtro, los diez programadores hicieron grupos de dos. Después se pasó a otra selección. Hasta llegar a este tamiz fino. Pero el resultado final nos dio una gran felicidad.

-¿Te preguntaste por qué asumiste el desafío de un festival de esta magnitud en modo virtual?

Muchas veces. Teníamos mucho pánico al principio: el miedo a perder la pantalla es importante. Ya en mayo, supe que tenía que prepararme para un festival online. Como soy director de programación de Construir Cine (el primer festival que se hizo online), y resultó una experiencia maravillosa, le perdí el miedo.

Pensamos mucho en cuál sería la dinámica de la muestra. No queríamos perder la sensación de llegar a un festival, abrir un catálogo y pensar cómo hacer para abarcar todo. Por eso elaboramos un programa con un promedio de cinco estrenos diarios, disponibles por 72 horas: que sea “ahora o nunca”. Lo que no lo ves en su momento, lo perdés.

-Imposible abarcar toda la programación.

Exacto. Nos dio COVID cuando hicimos la programación (ríe). Ya el año pasado, cuando decidimos redoblar nuestra apuesta, había sido complejo. Este año nos dijimos: “¡vamos a redoblarla otra vez!”

-Aun resignando las actividades presenciales.

Walter Tieppelman, el director de Industria del festival, hasta 30 días antes no dejaba de repetir “no se puede”. De pronto, no sé cómo, empezó a cranear los enroques. Y el área de industria se multiplicó. ¡Y explotó! Gracias a aprovechar las posibilidades que permite el online. En un festival presencial traés a alguien de Los Angeles, de Suiza o de Amsterdam. Está buenísimo, pero gastaste un montón de dinero y sabés que los recursos son escasos. El online te permite moverte mucho más libremente.

-¿Qué novedades incorporaste a partir de asumir que el festival iba a ser en línea?

Dijimos “no es la misma pantalla: ¡aprovechamos que del otro lado hay más gente!”. Y multiplicamos los focos. A los forofos de la música le damos desde música cubana hasta el Himno a la Alegría. También creamos el foco Evolución, a cargo de la programadora Marina Belaustegui, que muestra su amor al planeta. Suena como liviano, no lo puedo poner en palabras fácilmente, pero es un foco que apunta a la transformación personal. Marina se tomó un trabajo loco de ver películas de todo el mundo que reflejen los problemas reales, y también que aporten una solución.

-¿Cómo imaginás el futuro frente a la inserción de la modalidad virtual?

El festival va a seguir igual. Me da pudor decirlo, pero somos el tercero de Argentina (después de Mar del Plata y el BAFICI). En la última edición tuvo 40 mil espectadores. Tenemos cien películas en competencia ¡en un festival de documental! Más otras 140 de focos temáticos. El año pasado fue el más grande de Latinoamérica, y este año mantuvimos el mismo nivel.

Pero es cierto: hay muchas actividades que tenemos que repensarnos, inevitablemente: hay mucha gente que no puede viajar. Y la experiencia de este año nos muestra que podemos hacer un festival sin excluirlos.

-Es inevitable que te consulte sobre cuál es aquella película que uno no se puede perder. Sos la persona más indicada para una recomendación. ¿Hay alguna producción que sea tu preferida?

En la Competencia Internacional me sorprendió la colombiana Suspensión, ópera prima de Simón Uribe. Es sobre una autopista que se construye y que promete llevar la civilización a un pueblo. ¡Es el Macondo que todos conocemos! Pero si es por recomendar, ¡recomiendo las 240 películas!

Julia Montesoro

Entrevista realizada en GPS Audiovisual Radio del miércoles 2 de septiembre. La conversación está en este enlace.

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