El gestor cultural y ejecutivo audiovisual español Samuel Castro es el director de la Fundación Secuoya y codirector de Iberseries & Platino Industria, el mercado internacional más relevante de contenido audiovisual en español y portugués, cuya sexta edición se va a celebrar del 29 de septiembre al 2 de octubre en Madrid.
Entre tantas otras ventajas que ofrece el evento, facilita alianzas estratégicas para que productoras de distintos países financien juntas proyectos de gran envergadura; permite a creadores y guionistas presentar directamente sus ideas a los ejecutivos con poder de decisión en las plataformas más grandes del mundo; sirve como punto de encuentro global convocando en un solo lugar a plataformas de streaming, cadenas de televisión, distribuidoras, compradores y productores y sirve como vidriera para directores, actores y técnicos iberoamericanos que buscan proyectar su carrera a nivel internacional.
-¿Cuáles consideras que han sido los factores clave para que el evento se consolide tan rápido como el principal punto de encuentro del audiovisual iberoamericano?
Echando la vista atrás en estas pasadas cinco ediciones y la celebración de esta sexta, creo que parte del éxito -si es que se puede considerar como tal-, reside en haber generado o creado un evento audiovisual en torno al negocio, la creatividad y las oportunidades de compraventa de contenido. Iberseries & Platino Industria nace desde un principio asociativo con dos fuertes entidades vinculadas con el audiovisual en lengua hispana y portuguesa, como es la Fundación Secuoya -que pertenece a Secuoya Content Group, uno de los grupos de contenido audiovisual más potentes que hay en España, con un interés y un posicionamiento en Latinoamérica- y con EGEDA, a través de los premios Platino y en este caso con Platino Industria. Nosotros no nacimos como un festival ni como un evento de alfombra roja, sino que nacimos con un concepto, si me apuras o si me permites, muy anglosajón desde el punto de vista de un espacio más de negocio. Ese punto de vista o esa visión nos ha permitido ser atractivos durante estos últimos cinco años. Sobre todo para ese perfil de profesional del audiovisual que nos suele visitar. Que suele ser, evidentemente, productores y productoras de contenidos de ficción y de largometraje.
-¿Cómo evolucionó el respaldo financiero público y privado para sostener esta creciente estructura del evento?
La estructura financiera o de soporte que nosotros tenemos establecida se basa en la colaboración público-privada. Contamos con el apoyo de diferentes entidades gubernamentales, sobre todo españolas: en este caso el Ayuntamiento de la Ciudad de Madrid, el gobierno de la Comunidad y, por supuesto, también diferentes colaboraciones y apoyos por parte de otros estamentos ministeriales del gobierno central de España. Pero también con la colaboración y el apoyo de diferentes entidades argentinas, colombianas y mexicanas que promueven el audiovisual en sus diferentes territorios y también con una visión internacional. Eso se ve apoyado en gran medida, puesto que la mayoría del porcentaje de nuestra financiación proviene de fuentes privadas y no públicas. Se debe sobre todo a la buena interrelación que estamos manteniendo con canales y con streamers que también son patrocinadores y colaboradores de nuestro evento. Y como prueba de ello, son los acuerdos que tenemos probablemente con los operadores más destacados que hay en España -en este caso Movistar, Radio Televisión Española y Atresmedia-, que llevan ya varios años apoyándonos en nuestra labor de convertir o consolidar a Iberseries y Platino Industria como un gran mercado audiovisual de contenido en español y lengua portuguesa.
-¿Qué estrategias están funcionando mejor para atraer fondos de inversión y compradores de mercados no hispanoparlantes, otro aspecto que también se destaca en Iberseries & Platino Industria?
Estratégicamente hablando, siempre nos quisimos diferenciar de otros mercados desde el año uno, desde la primera edición. Lo digo con modestia pero siendo también reivindicativo: fuimos el primer evento en España -y si me apuras en Europa-, en invitar a fondos de inversión o carteras de posibles inversionistas interesados en contenido audiovisual. Eso en el territorio español facilitó esa convergencia gracias al buen plan de incentivo fiscal que estamos viviendo en España en este momento, y que hace que nuestro territorio no solo sea interesante para las propias empresas productoras nacionales, sino también para atraer servicio internacional o mediante la coproducción. Nos marcó desde una primera edición. Hemos ido ampliando nuestra red de contactos vinculada con fondos de inversión privados a lo largo de los últimos años. Nuestra estrategia para este año es contar también con perfiles financieros que ya empiezan a operar con sus carteras de inversores. No solamente en los territorios nacionales en los que tradicionalmente operan por seguridad jurídica o por la estructuración de ese propio incentivo que pueda estar en un territorio en concreto, sino también que empiezan a operar internacionalmente siempre y cuando la moneda en la que los presupuestos estén elaborados en dólar o en euro. Lo cual propicia, en algunos casos, una aproximación a proyectos en coproducción con América Latina y con Estados Unidos, que sigue siendo un territorio tremendamente interesante gracias a ese gran porcentaje de hispanohablantes que residen en Estados Unidos.
-Ustedes nacieron con un foco fuerte en las series de ficción. Fue casi el sello de lanzamiento de Iberseries & Platino Industria. ¿Cómo convive actualmente ese mercado con el cine y la animación?
Iberseries es un proyecto, una realidad que nace de Fundación Secuoya y Platino Industria -como mencionaba al principio-, una iniciativa de la entidad que lo promueve, que es EGEDA. Somos un evento polivalente en el que la ficción seriada y el largometraje tienen cabida. Es verdad que el sector audiovisual actual pone más el foco tal vez en los contenidos seriados desde el aspecto financiero, porque la irrupción de las plataformas ha dinamizado el sector y ha puesto muy en vanguardia ese tipo de formato. Por él estamos apostando en esa línea desde un punto de vista programático. Pero la realidad es que los profesionales, los creadores, los guionistas, los productores, el talento que está participando y creando en esas series, provienen especialmente del ala cinematográfica. Y por supuesto nuestro evento siempre también está abierto a ellos.
Es verdad que desde el punto de vista de la demanda nos piden una presencia más notable en lo que tiene que ver con los contenidos seriados, pero la cinematografía está presente. De hecho, tenemos una actividad que es el foro de coproducción y financiación, donde seleccionamos hasta diez proyectos de largometraje. Algunos ya han llegado a la gran pantalla. Y no estoy hablando solamente de proyectos españoles como puede ser El Aspirante, sino también, por ejemplo, Pepita, la película de Lucía Puenzo con Luisana Lopilato, que nació o consiguió un impulso gracias a su participación en el foro de coproducción y financiación, y que también tiene el apoyo de la Ciudad de Buenos Aires.
-Con la reestructuración de las plataformas globales. ¿Hacia dónde evalúan ustedes que se está redirigiendo el interés de los compradores en el mercado iberoamericano?
Es una pregunta difícil de contestar, pero que va muy acorde con todo el trabajo y la reflexión programática que nosotros llevamos haciendo desde más de un año atrás. Queremos, con toda la modestia -y también distinguiéndonos como un evento que me gusta decir que escucha al sector y que programa en función de las necesidades y de las demandas que nos transfieren-, decir que la coproducción, la cocreación, la producción asociada, va a ser un poco el camino a marcar a partir de ahora. ¿Por qué digo esto? Porque los modelos originales de financiamiento de los grandes streamers en Europa está cambiando. Ya no se producen tantos «originals» como hace algunos pocos años. Ahora hay una vertiente más vinculada a que sea el propio productor el que mantenga parte de esa propiedad intelectual, que la monetice, que comercialice, que prevenda, que haya un reparto en cuanto a la venta de los territorios con el streamer. Y eso está abocándonos hacia la coproducción y a la alianza entre diferentes países para la coproducción de contenido. Es una oportunidad que no veo como algo negativo, sino algo incluso positivo.
Eso nos lleva también a una reflexión interesante, que también abordaremos en Iberseries & Platino Industria este año: el concepto de la cocreación de los contenidos desde un inicio. De hecho, en el evento no solamente los productores van a tener espacios, actividades y conferencias en los que poner de manifiesto estrategias, dudas y nuevos anuncios, sino también los creadores audiovisuales; es decir, los showrunners o los guionistas, en esa idea de implementar la cocreación desde un origen. Haremos actividades donde guionistas y showrunners hispanohablantes puedan conocerse, hablar de cómo generar proyectos juntos y que haya una base que a medio o largo plazo tal vez sea una fuente de inspiración para futuras coproducciones, con un sello global desde Iberoamérica para el mundo. Suena un tanto utópico lo que estoy diciendo, pero creo que tenemos que trabajar un poco en esa línea en un espectro global cada vez más competitivo.
Al escucharte, pienso fundamentalmente en cómo se debe sostener la identidad cultural de los productos. ¿Creés que se están homogeneizando los contenidos?
Aquí tengo una opinión personal y una profesional. La opinión profesional viene sobre todo argumentada por el tipo de proyectos que se presentan a nuestras diferentes convocatorias: te adelanto que este año se han presentado alrededor de 840 proyectos. Lo cual es un buen indicativo; primero, de la confianza de los creadores, creadoras y productores en nuestro evento y en segundo lugar, de su intención y su capacidad de internacionalizar sus contenidos. Porque saben que nuestro evento es un evento internacional.
Creo que la tendencia no va a ser a estandarizar, por utilizar un término que pueda recoger lo que has comentado. Es decir, estandarizar todos los contenidos para que tengan una misma estructura que puede ser entendida más o menos de éxito, pero que puede llegar a aburrir a las audiencias y a los espectadores. Creo que estamos tendiendo cada vez más a una fragmentación de los contenidos en función de la fragmentación de las audiencias. Y creo que la coproducción -o esa necesidad del productor de tener que buscar nuevos aliados y alianzas-, va a romper, o por lo menos va a ir en otras líneas distintas a esa homogeneización que los contenidos han podido tener debido a una línea editorial marcada por un productor ejecutivo o por un commissioning editor. Lo va a seguir teniendo, pero ahí sí va a haber la posibilidad de poder contar, no sé si las mismas historias -porque eso depende también de las audiencias-, pero sí de diferente manera. Y, no por filosofar, pero sí dando una clave, creo que además estamos abocados a ello porque lo que sucede cuando hablamos de contenidos de ficción en nuestra industria es que sigue habiendo una desconexión con las nuevas generaciones y el modo de consumo de los contenidos. Entonces, vamos a tener que diversificar y vamos a tener que buscar no ya nuevas historias, sino nuevas formas de contarlas.
-Eso es una preocupación global. O por lo menos del mercado hispanoparlante…
Y del anglosajón, y creo que de todos. La revolución tecnológica que estamos viviendo de unos años a esta parte ha provocado una manera distinta de entender el mundo o de contar las historias. Las generaciones más jóvenes tienen una perspectiva o una identidad vinculada con la ficción distinta a lo mejor de generaciones como la mía. Y ahí hay un reto para intentar aunar historias locales, pero que sean comunes a todos.
-Hablando de las nuevas tecnologías, ¿qué rol va a jugar la inteligencia artificual en las sesiones formativas y en los debates?
La inteligencia artificial es una realidad que ya convive con nosotros en el día a día en mayor o menor medida, suficientemente asentada y permeada desde un punto de vista social. La realidad ahora es que tenemos que ser prácticos y poner de manifiesto cómo poder utilizarla al servicio de los procesos creativos y financieros vinculados con esta industria. Pero siempre, evidentemente, desde el respeto a la legalidad y a la creación del contenido. Nosotros este año, en cuanto a cómo queremos enfocar ese aspecto, lanzaremos dentro de poco un taller de inteligencia artificial en colaboración también con Google, porque tenemos una presencia importante de YouTube este año y por ende también con Google. Porque no somos ajenos a la tendencia que tiene este mercado… Incluso reconocido por grandes streamers de que llegará un momento en que probablemente YouTube sea el gran agregador de contenido. Justo en relación con la anterior pregunta, en ese sentido de la unión con las jóvenes audiencias, relacionado con la plataforma en la que están consumiendo contenido. Llegará un momento en el que tendremos que estar ahí. Pero más que entrar en un debate o charlas sobre inteligencia artificial, lo abordaremos de una manera sumamente práctica y pedagógica sobre cómo tenemos que utilizarlo de una manera más responsable.
-Sin despersonalizar el producto y la idea y la identidad de los contenidos, ¿no?
No, desde ya. Y sobre todo porque algunos de los creadores, creadoras, productores o profesionales de la audiencia que nos puedan escuchar, alguna vez habrán trasteado de alguna manera con la IA, habrán intentado ver cómo funciona. Y la conclusión a la que llegamos la mayoría de nosotros es que puede haber un cambio revolucionario en cuanto a algunos aspectos de nuestra industria; como los escenarios, por ejemplo, o lo relacionado con esa producción virtual. Pero en la parte creativa, todavía es básico. Es peligroso, pero es básico. Creo que estamos todavía a tiempo como para poder entender realmente a qué revolución nos estamos enfrentando, y de qué manera poder utilizarla insisto-, de una manera legal y honesta.
-¿Cómo incide la desfinanciación de la industria audiovisual argentina en la salud del evento, y cómo ayuda Iberseries & Platino Industria a resolverla?
La realidad es que seguimos manteniendo unos niveles de participación de profesionales argentinos muy, muy altos. Los profesionales argentinos siempre han sido la segunda o tercera nacionalidad con una presencia más numerosa. Siempre el primer puesto suele ser España, evidentemente, por la localización en la que se desarrolla el evento. No tengo las cifras de los acreditados que llevamos este año respecto a las nacionalidades, pero sí recuerdo que el primer país es España, el segundo país es México y el tercero muy seguido a México es Argentina. Pese a los avatares en los cambios que puede haber sufrido la industria audiovisual argentina, en cuanto a la presencia de los profesionales la salud nunca ha descendido, lo cual ha sido siempre una grata sorpresa.
Nosotros como evento lo que hemos hecho es recoger ese testigo -como haríamos en cualquier momento-, y visibilizar la calidad de los proyectos y de las historias que se presentan. Insisto con el ejemplo que te he citado antes de Pepita, que demuestra y sigue poniendo de manifiesto (y nosotros así brindamos ese escaparate) el gran talento que proviene desde Argentina en todos los niveles. No solamente en el creativo y en el de la dirección, sino también el técnico. Es decir, el gran cine y el gran audiovisual que se produce y se ha producido en Argentina y que estoy convencido de que se va a seguir haciendo. Ojalá con una mayor colaboración con España, que es lo que a nosotros como evento nos gustaría.
-Tal vez éste sea un momento en que la colaboración y la coproducción sea más limitada.
Se ha limitado más, pero porque la coproducción en este momento es más complicada de llevar a cabo que hace unos años, por eso se ha deteriorado. Pero eso no significa que no se sigan produciendo grandes contenidos en Argentina o que no haya una gran fuente de inspiración en los proyectos. Solo hay que ser más imaginativos y buscar otra manera de intentar llevar a cabo esos proyectos que no sea, lamentablemente, a través de la vía de la coproducción.
-¿Cuál es el principal objetivo que se marcó el comité directivo para la próxima edición?
Puedo hablar desde la parte de Iberseries, que es la que me corresponde. Pero creo que mi compañera Adriana Castillo y Juan Alía, como director de los Premios Platino, estarán de acuerdo conmigo en que, tras la pasada edición, nos dimos cuenta de que nuestro evento había pasado de ser iberoamericano —que ya es un concepto lo suficientemente pequeño para todo lo que abarca y la complejidad que ello supone— a ser un evento global, un evento mundial. De hecho, que el país foco el año pasado haya sido Corea no fue algo buscado ex profeso por la organización del evento, sino que fue un interés directo por diferentes players coreanos que identificaron nuestro evento como una ventana de oportunidad que unía dos grandes oportunidades: el audiovisual europeo y en español, y ese enlace y esa gran ventana -por no decir puertas- abiertas hacia Latinoamérica.
Esa es la premisa sobre la que hemos trabajado para este año, para esta edición. Y aquellos profesionales que acudan a nuestro evento, o los futuros que espero que puedan participar con nosotros, van a encontrar un evento en el que hemos puesto el foco en esas posibles alianzas entre Europa y América Latina. En eso nos hemos focalizado este año. Van a encontrar una programación diversa en la que habrá agentes decisorios europeos. No solamente commissioners, sino también compradores. Tenemos a día de hoy la confirmación de 160 compradores, de entre los cuales más del 60% son internacionales, con un peso de Europa importante. Y también van a encontrar empresas europeas que van a hablar un poco sobre sus estrategias y sus intereses a nivel global. Van a estar con nosotros Banijay, ZDF, Canal Arte; por citar algunos de todas las grandes plataformas que operan tanto con contenidos en lengua hispana y portuguesa como en otros idiomas propios del marco europeo. Van a encontrar un evento que pretendemos, queremos y ojalá lo consigamos, ser un punto de unión de una alianza entre Europa y América que creo que es más necesaria que nunca.
Julia Montesoro


