spot_img
spot_img

Todo el cine y la producción audiovisual argentina en un solo sitio

DIRECCION EJECUTIVA: JULIA MONTESORO

El Indio Solari, ídolo popular fallecido el viernes 5 a los 77 años, también participó en el cine argentino

Carlos Alberto el Indio Solari, fundador de la mítica banda de rock Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, murió el viernes 5 a los 77 años como conseciencia de un accidente cerebrovascular. La sociedad argentina quedó en estado de conmoción y tristeza por el fallecimiento del legendario cantante, compositor y líder de los Redondos (y luego de su separación, de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado), que forjó un fenómeno popular masivo y una obra musical incomparable.

Durante largo tiempo convivió con el Parkinson, enfermedad que decidió hacer pública en 2016. Desde entonces, su figura trascendió incluso el ámbito musical para convertirse en un símbolo cultural capaz de movilizar multitudes y despertar un nivel de identificación pocas veces visto en la Argentina.

Con el recelo con que el artista siempre protegió su vida privada y la identidad de la banda, el universo cinematográfico de Los Redondos está compuesto exclusivamente por películas documentales, registros de conciertos y un cortometraje experimental de su prehistoria. Pero no se filmaron películas de ficción tradicionales, con actores interpretando al Indio Solari o a Skay Beilinson, sobre la historia de la banda. Aunque la lista posiblemente sea incompleta, GPS Audiovisual recabó una serie de títulos que tiene que ver con la presencia o la participación del Indio Solari (o de su banda emblema) en el cine argentino.

El registro más reciente es El infierno está encantador: Gulp! 1985 (2026), documental de Lisandro Carcavallo, que tuvo su estreno mundial en el BAFICI y se convirtió en el gran evento musical del cine local. La película gira en torno a un eje central muy específico: la gestación, grabación y la mítica noche de presentación del primer disco de la banda, Gulp!, en el templo del under, Cemento.

Los detalles más importantes sobre esta producción incluye el rescate de material inédito: la película destaca por sacar a la luz imágenes de archivo nunca antes vistas y registros sonoros de la época. Permite revivir de manera directa cómo sonaban y cómo se veían Los Redondos arriba del escenario en agosto de 1985, un momento bisagra donde pasaban de ser un colectivo artístico de culto a una banda de rock propiamente dicha.

También se destacan los testimonios clave. A través de entrevistas minuciosas a los protagonistas directos, técnicos, músicos amigos y testigos de la época, el guion de Franco Medina reconstruye la «cocina» del álbum. Explica los desafíos independientes para grabar un disco en los estudios ION y cómo organizaron el show de Cemento a pulmón, con el público llevando banderas artesanales.

El clímax de los 95 minutos del film es la noche del 23 de agosto de 1985. El documental detalla cómo Cemento —que acababa de inaugurarse hacía apenas unos meses por Omar Chabán— se transformó en el «altar» de lo que hoy conocemos como la misa ricotera. Muestra la comunión primitiva entre el Indio, Skay, la Negra Poly, Rocambole y sus primeros fieles seguidores.

El Indio Solari tiene una participación especial en los minutos finales del documental Rivera 2100 – Entre el ser y la nada (2019), dirigido por Miguel Kohan. La película narra la historia del grupo MIA (Músicos Independientes Asociados) y de la familia de Lito Vitale, cuyo estudio de grabación y centro creativo estaba ubicado justamente en la calle Rivera 2100 de Villa Adelina. Allí, Rubens “Donvi” Vitale y Esther Soto alumbraron en los años tumultuosos de la década de 1970 en Argentina, un proyecto cultural alternativo –que incluía un estudio de grabación- por el que pasaron artistas como Luis Alberto Spinetta, Egberto Gismonti, Miguel Ángel Estrella, Gustavo Santaolalla y Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, y en el que también colaboraron periodistas e intelectuales como Miguel Grinberg y Jorge Pistocchi de la revista El Expreso Imaginario, entre otros.

En su intervención, el Indio aparece mediante un video testimonial de profundo respeto y cariño donde recuerda cómo ese espacio cobijó a Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota en sus inicios, y manifiesta su admiración y agradecimiento por todo lo que el movimiento MIA hizo por ellos, cerrando la obra definiéndose a sí mismo como un “soldado de Lito”

Ciclo del cielo sobre el viento (1976) fue la película experimental del Indio Solari y Guillermo Beilinson (hermano de Skay, músico y cofundador de los Redondos). Si bien el film nació como un arrebato de locura e ingenio de dos jóvenes habitantes de la ciudad de La Plata, lo significativo del hecho es que de aquí en más se empezaría a gestar uno de los personajes más enigmáticos y controvertidos del rock vernáculo, Patricio Rey, que le daría vida a la banda más convocante de la historia del sonido rock en Argentina: Los Redondos de Ricota.

Con dirección de Hélios López Torres, producción de Guillermo Beilinson y guion de Solari, en la película actuaron el Indio y Skay, entre otros amigos, mientras que la Negra Poly se desempeñó como vestuarista. La historia es la siguiente: corría el año 1976 y la dictadura asomaba atormentando a una generación que creció a los albores de la cultura hippie y de la radicalización de la narración de la política. Uno de ellos, Carlos Solari, a quien ya se lo conocía por el apodo de «Indio», se topó con Guillermo Beilinson en sus intenciones de experimentar con la cámara. Sin mayores experiencias, salvo las preocupaciones culturales ambos, se mimetizaron y se lanzaron al mundo del cine bajo el seudónimo de Norman Oyermo Inndigui, un juego de palabras entre Norman Mailer y sus propios nombres. Un cuento realizado de puño y letra del Indio disparó un guión cinematográfico trabajado por ambos, que terminó en la filmación de un relato fantástico, que cruza a Julio Verne con ideas de sociedades bajo un estricto control a lo George Orwell, donde el planeta Tierra es casi devastado por un ataque nuclear y donde los seres humanos, al no poder subsistir en la superficie, por los gases que invaden al planeta, deciden escapar a una ciudad subterránea imaginaria llamada «subdades».

Algunos documentales sobre Los Redondos

El alucinante viaje de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota (2015): Largometraje enfocado en los años contraculturales de la banda en La Plata, sus viajes a Salta y su nacimiento antes de su primer disco.

Olor a tigre (1989): Cortometraje documental dirigido por Alejandra Ceriani junto a Rocambole, que muestra la intimidad y crudeza del ambiente «under» de los shows de finales de los 80.Películas documentales sobre el Indio Solari (Etapa solista)

Indio y los Fundamentalistas del Aire Acondicionado – La Película (2015): Dirigida por el propio Solari, registra el show de Porco Rex en el Estadio Ciudad de La Plata con tecnología de audio envolvente, proyectada originalmente como un gran evento en salas de cine de todo el país.

Tsunami: Un océano de gente (2016): Cuenta con la dirección de Julio Leiva y la producción de Mario Pergolini. Incluye imágenes de un show masivo en Tandil y una de las entrevistas más largas y sinceras dadas por el artista en televisión/cine. La producción fue dirigida y producida por Mario Pergolini y se convirtió rápidamente en una pieza fundamental para comprender al músico desde una perspectiva más íntima.

El documental se realizó después del multitudinario recital que brindó en Tandil. Lo que convirtió a esta obra en un material especialmente valioso fue la disposición del artista a participar en una extensa entrevista frente a cámara, algo poco habitual a lo largo de su carrera.

Durante el desarrollo de la película, el Indio Solari abordó temas relacionados con su trayectoria musical, su visión sobre la industria cultural, el vínculo con sus seguidores y diferentes aspectos de su vida personal. También reflexionó sobre su estado de salud y sobre el fenómeno social que acompañó durante décadas cada una de sus presentaciones.

Piedra que late (2013): Un film enfocado en las pasiones, los viajes y la cultura social que rodea a los seguidores (los «feligreses») que van a los recitales. El recital del 3 de diciembre de 2011 en Tandil, fue la excusa para que el periodista y director de este documental, Julio Leiva, pusiera en marcha su proyecto junto a un grupo de colegas y amigos y la idea de armar un documental independiente con imágenes del ritual y del show en Tandil nunca vistas. El proyecto fue avalado por el propio Solari, quien transmitió su “emoción y alegría”. Más de 80 mil personas asistieron al recital brindado en el hipódromo de la ciudad de Tandil. Durante cuatro días de intensa filmación, el director y su equipo registraron el espíritu y las sensaciones vividas a flor de piel de los que asistieron al concierto, llegados desde todos los puntos del país.

Piedra que late se centra, entonces, no en el concierto en sí, sino en su periferia, como una apología del sentimiento más que un ensayo sociológico: miles de seguidores de todo el país, el recibimiento del lugar y el montaje de una ciudad paralela en pos de abastecer a esa población fantasma

Related Articles

GPS Audiovisual Radio

NOVEDADES