El reconocido dramaturgo, director de cine, escenógrafo, puestista, pintor y director de arte Eugenio Zanetti, murió este viernes 18 a los 79 años en la ciudad de Buenos Aires. El artista, que el próximo 19 de octubre iba a cumplir 80, falleció de manera repentina mientras atravesaba una etapa de intensa actividad profesional y pocos días después de haber presentado una retrospectiva de su obra en Córdoba.
La noticia del fallecimiento fue confirmada por personas de su círculo íntimo, quienes contaron que Zanetti se encontraba ensayando la ópera Los cuentos de Hoffmann en el Teatro Colón cuando se sintió mal. Luego regresó a su casa, donde sufrió una descompensación.
En 1995, la trayectoria internacional de Eugenio Zanetti se vio reconocida con el Premio Oscar a la Mejor Dirección de Arte por Restauración. En 2000, recibió una nueva nominación al Oscar por la estética de Más allá de los sueños, película protagonizada por Robin Williams. Su trabajo también fue reconocido en Argentina. En 2010, la Asociación de Cronistas Cinematográficos de la Argentina le otorgó un Cóndor de Plata especial por su aporte a la difusión del cine argentino y de los profesionales del país en el exterior.
Una reseña de Argentores expresa lo siguiente:
Nacido en la provincia de Córdoba el 19 de octubre de 1946, Zanetti fue un creador multifacético cuyo talento trascendió géneros y fronteras geográficas. Tras cursar estudios iniciales de arquitectura en la Universidad Nacional de Córdoba y formarse de manera inquieta y autodidacta, sus primeros pasos en la cinematografía lo llevaron a participar en Italia en el rodaje de Medea (1969), dirigida por Pier Paolo Pasolini.
En la escena nacional desarrolló una fructífera labor escenográfica y visual tanto en el teatro independiente y comercial como en el cine argentino, destacándose sus trabajos en títulos emblemáticos como “El poder de las tinieblas” (1979), de Mario Sabato, y “Los pasajeros del jardín” (1982), de Alejandro Doria. Paralelamente, como autor y director teatral y de régie lírica, plasmó puestas memorables en escenarios de referencia como el Teatro Colón, dotando a cada propuesta de una deslumbrante inventiva visual y un sello personal inconfundible.
En teatro participó de incontables puestas, entre las que podemos nombrar “El zoo de cristal”, de Tennessee Williams, como escenógrafo; “Están tocando nuestra canción”, de Neil Simon, como adaptador, traductor, vestuarista, escenógrafo, ambientador, puesta de luces y director general; “Corazón de titanio”, de Miguel Ángel Diani, como diseñador de vestuario y diseñador de escenografía; “Ver y No Ver”, de Brian Friel, como escenógrafo; “Locas por el biógrafo”, de María Elena Sardi, como vestuarista, escenógrafo e iluminador; “Farsa del corazón”, versión de Graciela Dufau y Hugo Urquijo, como escenógrafo, iluminador y banda de sonido; y “Filomena Marturano”, de Eduardo de Filippo, como escenógrafo, entre tantas otras.
Como pintor ha realizado exposiciones individuales en Argentina, México, USA y en España.
CONSAGRACIÓN INTERNACIONAL
Radicado en Estados Unidos desde la década de 1980, construyó una notable trayectoria en la industria cinematográfica internacional al frente del diseño de producción y la dirección de arte en películas de gran envergadura. Formó parte de proyectos de alto impacto como “Línea mortal” (Flatliners, 1990), de Joel Schumacher; “El último gran héroe” (Last Action Hero, 1993), de John McTiernan; “Zapata, el sueño del héroe” (2004), de Alfonso Arau y “Encontrarás dragones” (2011), de Roland Joffé.
Su labor alcanzó la máxima consagración cinematográfica en 1995 al obtener el Premio Oscar de la Academia de Hollywood a la Mejor Dirección de Arte/ Diseño de Producción por su deslumbrante trabajo de recreación de época en “Restauración” (Restoration), de Michael Hoffman. En el año 2000 fue nuevamente nominado al galardón por los universos pictóricos que concibió para “Más allá de los sueños” (What Dreams May Come, 1998), de Vincent Ward.
En 2014 escribió y dirigió el largometraje “Amapola”, un ambicioso proyecto cinematográfico que aunó su faceta como autor, director y diseñador visual, con el que ratificó su apego por el cine y la narrativa dramática.
PREMIOS, DISTINCIONES Y LEGADO
A lo largo de más de cinco décadas de labor continua, Eugenio Zanetti acumuló prestigiosos galardones en el teatro y las artes visuales, como el ya mencionado Premio Óscar de la Academia de Hollywood (1995) por “Restauración”, y nominación en el 2000 por “Más allá de los sueños”. Además, recibió los Premios María Guerrero, Trinidad Guevara y Estrella de Mar en múltiples temporadas por su labor en la escena teatral.
Por otra parte, en el ámbito cinematográfico también obtuvo el Premio Cóndor de Plata Especial del Bicentenario (2010), otorgado por la Asociación de Cronistas Cinematográficos de la Argentina por la difusión y prestigio del quehacer audiovisual nacional en el exterior.
Recibió los Doctorados Honoris Causa otorgados por la Universidad Nacional de las Artes (UNA), la Universidad de Palermo (UP) y la Escuela Superior de Empresa, Derecho y Negocios (ESERP) de España.
Además, fue reconocido como Ciudadano Ilustre por las ciudades de Buenos Aires, Córdoba y Los Ángeles.
Pese a décadas de trabajo en los grandes centros del espectáculo mundial, Zanetti mantuvo siempre vivo su lazo con la Argentina. En sus últimos años se radicó en su provincia natal para sumergirse en su obra pictórica sobre tela y recibió en vida el homenaje de su tierra a través de la gran muestra retrospectiva “Eugenio Zanetti: el hombre que habita muchos mundos”, en el Museo Francisco Tamburini de la ciudad de Córdoba.


