Koro Santesteban, responsable de prensa española del Festival de San Sebastián, recibirá el Premio de Comunicación Alfonso Sánchez 2026 que otorga la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, distinción que recogerá en un acto que se celebrará en Madrid el 15 de julio. El premio es la distinción con la que la Junta Directiva de la Academia de Cine destaca la labor de los medios y sus profesionales para divulgar y promocionar el cine español.
Ligada al certamen desde 1988, Santesteban recibirá el galardón “en representación del extraordinario equipo de comunicación y prensa del certamen donostiarra, gestionando la relación con los medios, periodistas y personas acreditadas en el festival más importante de cuantos se celebran en España”, según apunta la Academia.
«Año tras año pongo en valor las relaciones humanas. Mi esfuerzo e interés está en que todas las personas –equipo, periodistas, instituciones, patrocinadores, agentes de prensa…– se sientan bienvenidas y puedan trabajar cómodamente. Este premio también es una prueba de que el trato cercano sigue valorándose, y de que la tecnología nunca podrá reemplazarlo», expresó Santesteban al conocer la noticia.
Muy emocionada e ilusionada «por esta inesperada sorpresa», Santesteban dijo sentirse «muy querida» y recibe «como un abrazo» este homenaje que llega en un momento muy especial de su vida y que desea compartir con todas y todos los compañeros del Festival.
El departamento de Prensa del Festival es el escenario en el que Koro Santesteban ha desarrollado su trayectoria profesional, tanto en labores de gestión y coordinación como de relaciones públicas. Tras unos primeros años vinculada a la atención a la prensa extranjera, en 1997 fue nombrada responsable de prensa española, labor que sigue desempeñando a día de hoy. Aquel verano de hace 38 años, según sus recuerdos, “me cambió la vida. Fue de manera bastante casual. Se estaba creando un departamento de Prensa y que hacía falta alguien para reforzarlo. Éramos muy pocos, echábamos muchas horas y hacíamos de todo”.
La premiada siente especial agradecimiento hacia Pilar Olascoaga, Secretaria General, que le dio la oportunidad de incorporarse al certamen, y hacia las personas con las que empezó a trabajar, Genoveva Gastaminza, Jefa de Prensa en aquel momento, y Carmen Ruiz de Garibay, su adjunta. Después se incorporarían Lourdes Gonzalez, Blanca Marín, Olatz Arrizabalaga, Gemma Beltrán, Ruth Pérez de Anucita y Juan G. Andrés. “Todo lo he aprendido con ellos y con los periodistas y profesionales con los que me he relacionado a lo largo de estos años, y entre todos seguimos enseñando también a los que vienen detrás. Somos una familia”, señaló.
El Departamento de Prensa del Zinemaldia es el escenario en el que ha desarrollado su trayectoria profesional, tanto en labores de gestión y coordinación, como de relaciones públicas. Tras unos primeros años vinculada a la atención a la prensa extranjera, en 1997 fue nombrada responsable de Prensa Española, labor que sigue desempeñando, a día de hoy, junto a un equipo formado por 30 personas –a las 6 que trabajan durante todo el año, se suman 5 más durante los meses de verano y durante el certamen se incorporan 19 más–.
“Mi labor siempre ha sido que todos los profesionales de prensa que vienen al festival estén confortables y tengan a su alcance las mayores facilidades para trabajar bien. Ofrecerles los mejores servicios posibles y que la información les llegue siempre completa y puntual. Para ello, hemos ido adaptándonos a todos los imprevistos, cambios y transformaciones, aprendiendo continuamente y poniendo ganas e ilusión no solo durante los días del festival, sino durante todo el año”, manifiesta Santesteban, que el año pasado gestionó la acreditación de 844 periodistas nacionales.
“El Zinemaldia cuenta con un grupo de informadores fieles. Los medios nunca nos han fallado, ni siquiera en la pandemia, que supuso un esfuerzo inmenso por parte de los trabajadores del festival”, apunta.
Koro Santesteban ha vivido las transformaciones tecnológicas que han marcado al Festival de San Sebastián y ha pasado por sus distintas sedes, del Teatro Victoria Eugenia y el Hotel María Cristina al Kursaal, que supuso un salto en la expansión del certamen. “Empecé en un festival analógico, años en los que las herramientas eran el teléfono, los faxes, las cartas, el papel de calco, los formularios, los archivadores… Eran años sin internet, sin correo electrónico, sin móviles, sin página web, sin redes sociales ni Whatsapp. Como todos, nos hemos ido adaptando a las nuevas tendencias y hemos evolucionado con las necesidades de digitalización de todos los sistemas. El Festival cuenta con un equipo cohesionado, perfeccionista, en aprendizaje continuo, que se adapta a los cambios e imprevistos –como el año de los atentados de las Torres Gemelas en las vísperas del Festival– y que rema siempre en la misma dirección”, resalta.
Santesteban no se olvida de Diego Galán, Manuel Pérez Estremera, Mikel Olaciregui y José Luis Rebordinos, máximos responsables del único festival de categoría A en España con los que ha trabajado. “Todos diferentes, en estilo y personalidad” señala, pero de los cuales destaca “su compromiso, implicación y dedicación”. Ni tampoco de Maialen Beloki, quien tomará el relevo al frente del certamen en enero de 2027.
Algunos de los momentos más emocionantes en la memoria de Santesteban son los Premios Donostia a Bette Davis –“fue emocionante estar tan cerca de una leyenda”–; los concedidos a Susan Sarandon, Meryl Streep y Esther García –“a las que tanto admiro”–; la visita del cineasta polaco Krzysztof Kieslowski; los homenajes a Pedro Almodóvar o a Francis Ford Coppola; las visitas de J.A. Bayona, Alberto Rodríguez, Rodrigo Sorogoyen y Javier Bardem y en general las presencias y proyecciones de cine español y el auge del cine vasco con directores como los del colectivo Moriarti o la nueva generación de mujeres cineastas como Alauda Ruiz de Azúa o Jaione Camborda. También destaca la ilusión y el respeto del público donostiarra con los invitados e invitadas que desfilan por las alfombras rojas; los llenazos en las calles y en las salas, o el primer día de cada edición del Festival con la llegada de la prensa.
Las numerosas ediciones de festivales a sus espaldas dan para muchas anécdotas a esta donostiarra que no está acostumbrada a ser la protagonista: “Año tras año pongo en valor las relaciones humanas. Mi esfuerzo e interés está en que todos –equipo, periodistas, instituciones, patrocinadores, agentes de prensa…– se sientan bienvenidos y puedan trabajar cómodos. Este premio es una prueba de que el trato cercano sigue valorándose y de que la tecnología nunca podrá reemplazarlo”.


