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DIRECCION EJECUTIVA: JULIA MONTESORO

Ayar Blasco estrena «Lava»: «Más que animación, hago cine independiente»

El segundo largometraje del animador Ayar Blasco (diez años después de El sol), sugiere situaciones apocalípticas con algunas escenas surrealistas. La enigmática presencia de gatos gigantes inmóviles en las terrazas de la ciudad, desatando la paranoia, es el símbolo del caos. Los observa una sociedad que a partir de una señal hipnótica que emiten los dispositivos digitales (¿un homenaje a Pokemon?), pierde la memoria y está a merced de brujas y tanques.

Seleccionada en los festivales de Mar del Plata, Annecy y La Habana, entre otros, Lava tiene las voces de Sofia Gala Castiglione, Justina Bustos, Martín Piroyansky, Ayar Blasco, Bimbo, Darío Lopilato y Martín Garabal.

Ayar Blasco dialogó con GPS Audiovisual acerca de Lava.

-¿Cómo nació Lava? ¿Cuál fue su recorrido previo a tener la posibilidad de producirlo, y cuántas veces bajaste los brazos y dijiste que no podía hacerse?

Lava nació de un guion para una novela gráfica que había escrito mi amigo Salvador Sanz. Originalmente mi idea era hacer una novela gráfica también, pero luego me di cuenta de que me iba a salir mejor si hacía un largo. Armamos el proyecto con Crudofilms para conseguir la financiación, y no obtuvimos el apoyo del INCAA inicialmente. Jime Monteoliva –la productora- fue quien insistió en presentarla varias veces. ¡Yo había bajado los brazos al primer intento!

-Con el cine de animación, ¿vas cambiando tus referentes, o son los mismos que en tus comienzos?

No tengo muchos referentes en el cine de animación: me gusta el animé y cosas diversas, pero considero que mis referentes siempre fueron las historietas. En especial, la historieta argentina de los años 50 y 60: todo lo de Oesterheld y varios autores de la época de oro de la historieta nacional.

-¿Cómo es el proceso de producir las imágenes? ¿Pensás en personajes y te imaginas las voces, o esa búsqueda viene después, con la película terminada?

En Lava cambió el proceso de realización y trabajé de una manera que no estaba acostumbrado. Generalmente arranco con la grabación de las voces y animo después, así los actores pueden improvisar. Pero esta vez hicimos una preproducción tan elaborada, que con mi voz grabé a todos los personajes: los actores tuvieron que hacer doblaje y no les quedó margen para improvisar. Afortunadamente son gente muy profesional y ¡quedó perfecto!

Lava tuvo un importante recorrido internacional. ¿Qué te fue devolviendo el público que la veía, qué nuevas miradas te aportaba sobre la película?

Es cierto que tuvo un buen recorrido por festivales. A veces, la respuesta de la gente y el hecho de entrar a festivales importantes hace que uno tome más confianza en lo que hace. Al principio yo no era muy objetivo con Lava: no estaba del todo seguro que fuese una buena película. Pero las respuestas me señalaron que hicimos un buen trabajo.

-¿Ir a Annecy es como jugar un Mundial? ¿Tenías la expectativa de entrar en el festival con Lava?

No tenía expectativas de entrar a Annecy. Con mi peli anterior (El sol) no había entrado, y pensé que el tipo de animación limitada que hago es más reconocida en festivales de cine que en festivales de animación. ¡Pero esta vez entramos! Fue un gran honor. Obviamente, esta película es técnicamente superior a la anterior y hay un equipo de animadores más grande detrás. Supongo que eso ayudó a que entre.

-¿Cómo asimilás el hecho de no poder estar en el festival?

No me puso muy mal no haber podido ir personalmente este año por la pandemia. ¡No será la primera vez que va mi película y yo no! ¡Ya iré algún día!

-A la hora de pensar en historias animadas, ¿pensás en públicos objetivos? Lava parece estar pensada para preadolescentes: la historia conserva algo del terror infantil, donde los malos son muy malos y los buenos están en peligro pero se salvan.

No pienso en públicos cuando hago una película: eso sale solo. El tema de Lava tal vez es un poco más juvenil porque fue escrita hace mucho, cuando éramos jóvenes (risa). Me di cuenta de eso mientras la estaba haciendo. No creo que los malos sean muy malos y los buenos en peligro al final se salven. Me parece que el guion es un poco más profundo que eso y con muchas más lecturas: justamente eso es lo que me llamo la atención a la hora de leer el guion de Salva.

-A casi dos décadas del estreno de Mercano, el marciano, como referencia inevitable del despegue del cine de animación (en la que vos participaste), ¿hacia dónde creés que va ese cine en Argentina?

El cine de animación en Argentina tuvo su momento de esplendor con García Ferré y Patagonik, entre otros. Creo que hoy ya no está tan a full. Más que cine de animación, lo que yo hago es cine independiente. Que sepa dibujar y animar, y utilice esos recursos a la hora de hacer una película, es otra cosa. Vi que poco a poco empiezan a aparecer mas películas de animacion independiente y eso me da mucha esperanza. Siento que la animación de este estilo está mucho más presente en internet en forma de serie web. De hecho, en mis ratos libres, yo también hago mi propia serie en mi pagina chimiboga.com.

Norberto Chab

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