La coproducción mexicano-española Ceniza en la boca, dirigida por Diego Luna, ganó el Premio Agenda 2030 Euskadi Basque Country del Festival de San Sebastián, reconocimiento que, por quinto año consecutivo, concede el Gobierno Vasco a la película que mejor refleja los valores de la sostenibilidad y solidaridad como emblemas principales de los Objetivos de Desarrollo Sostenible que impulsa la Agenda 2030 en Naciones Unidas y en Euskadi. El premio está dotado con 20 mil euros destinados a la productora o productor mayoritario del largometraje.

El jurado, compuesto por la actriz María Vázquez, la artista y actriz Jone Laspiur y el director de Innovación Social del Gobierno Vasco, Asier Aranbarri, otorgó el galardón “por su capacidad de abordar a través del fenómeno migratorio de forma transversal, problemáticas sociales políticas, económicas y de género. Con una dirección y actuaciones humanamente sensibles que generan una narrativa cinematográfica comprometida con la realidad social que refleja”.
Luna agredeció el premio y manifestó su deseo de generar una reflexión que llegue a un público mayor. “Creemos en el cine como una herramienta de cambio indispensable para navegar estos momentos. El cine nos invita a una reflexión colectiva que sólo puede hacernos mejores. La película que hicimos habla sobre una mujer que, como tantos y tantas, busca su lugar y deja todo atrás. También trata sobre los que se van, los que se mueven, pero también trata sobre los que reciben”, destacó a través de un video en la ceremonia de premiación.
Ceniza en la boca plantea la problemática de la inmigración. En busca de una vida mejor, Lucila viaja con su hermano Diego desde México para encontrarse con su madre en Madrid, quien lleva ahí ocho años trabajando ilegalmente para mantenerlos. Al llegar, la vida que los espera resulta más dura de lo que imaginaban.
El actor, director y productor mexicano, además de presentar su película, participó en una conversación sobre el cine como una forma de intervenir en la realidas, en el marco de las actividades de la Agenda 2030 Euskadi Basque Country programadas por el área de Pensamiento y Debate.
Allí, Luna se refirió a Ambulante, una organización sin fines de lucro dedicada a apoyar y difundir el cine documental en México, que fundó en 2005 junto a Elena Fortes y Gael García Bernal.
La importancia del público y su participación está, precisamente, en el centro de las preocupaciones de Ambulante. “Lo hermoso que tiene el cine -mencionó el director mexicano-, es que te permite ser consecuente con quién eres, no importa en qué posición te pongas, incluso como público, hay una manifestación al decidir comprar un boleto para una película y no la otra”.
A este respecto, Luna se refirió a su país, donde hay una constante queja acerca de que los filmes mexicanos se ven en festivales extranjeros, pero no en el país: “Ahí hay una manifestación: la gente no está viendo nuestro cine; hay que atender a ese llamado”. Para responder a eso, surgió Ambulante, donde a lo largo de tres meses diferentes documentales circulan de manera itinerante por el territorio mexicano. “Es el proyecto del que estoy más orgulloso, pues hay gente que empezó de público y ahora ya es cineasta. El propósito era que el cine saliera al encuentro».
Luna describió la sala de cine como un espacio para la vulnerabilidad humana, dado que “la oscuridad de ella nos recuerda que podemos ser la mejor versión de nosotros mismos”.
Julia Montesoro – Norberto Chab / Desde el Festival de San Sebastián
Fotos: Servicio de prensa del Festival de San Sebastián


