El desencanto (1976), la película de Jaime Chávarri que hace 50 años sus responsables retiraron de la programación del Festival de San Sebastián, inaugurará la sección Klasikoak de la 74ª edición del certamen, que se celebrará desde el viernes 18 hasta el sábado 26. Será el primero de nueve títulos entre los que también figuran trabajos de Lisa Cholodenko, Ana Díez, Milos Forman, Pere Portabella, Jacques Tati, Fernando Trueba, Andrzej Wajda y Agnès Varda.
La selección de obras restauradas ha sido dada a conocer en la sala de cine de Tabakalera por los responsables del Festival de San Sebastián, José Luis Rebordinos, y de la Filmoteca Vasca, Joxean Fernández, quienes han presentado además los distintos carteles de las tres programaciones que integran la iniciativa Klasikoak: la sección homónima del Festival; su retrospectiva clásica, dedicada en esta edición al director y guionista José Giovanni y el ciclo coorganizado con Filmoteca Vasca, que contará con Casablanca como el primero de los once títulos que se proyectarán entre octubre y diciembre en Vitoria, Pamplona, San Sebastián, Bilbao y San Juan de Luz.
Así, en total, bajo la marca Klasikoak se ofrecerán entre septiembre y diciembre 40 títulos repartidos en 101 proyecciones de clásicos antiguos y modernos, tanto películas consagradas como hallazgos.
Klasikoak, concebido como un festival de cine clásico expandido en el tiempo y en el espacio, es un programa que no está planteado “como un mero ejercicio de nostalgia”. “Lo que proponemos es contemplar el cine del pasado con los ojos del presente porque las películas no permanecen inmutables. En cada nueva proyección nuestra manera de mirarlas puede cambiar y, de hecho, un clásico de hace 50 o 60 años nos puede hablar de temas muy vigentes y servir para nos hagamos nuevas preguntas”, ha señalado Rebordinos.

Sección Klasikoak
La inauguración de Klasikoak servirá como acto de reparación a El desencanto (1976), película de Jaime Chávarri (Madrid, 1943) que no llegó a competir en la 24º edición del Festival de San Sebastián porque sus responsables la retiraron de la programación en protesta por el asesinato del manifestante Josu Zabala a manos de la Guardia Civil. Tabakalera acoge hasta el 27 de septiembre una exposición sobre el filme y cómo su retirada fue decisiva en la posterior democratización del Festival. Tras alumbrar esta influyente disección de la familia Panero, Chávarri volvió al certamen con A un Dios desconocido (1977), Premio Perla del Cantábrico, y dirigió títulos como Las bicicletas son para el verano (1984), Las cosas del querer (1989), Besos para todos (Made in Spanish, 2000) o Camarón (Velódromo, 2005).
High Art (1998), que cuenta el romance entre una joven becaria en una empresa de revistas y una fotógrafa drogadicta, fue el primer largometraje escrito y dirigido por Lisa Cholodenko (Los Ángeles, 1964), quien después firmó títulos como Laurel Canyon (La calle de las tentaciones, 2002), Cavedweller (Regreso al hogar, 2004) y The Kids Are Alright (Los chicos están bien, 2010). Su debut compitió en Sundance, donde su guion fue distinguido con el Premio Waldo Salt, y participó en la Quincena de Cineastas de Cannes.
La sección contará además con la ya anunciada proyección de Ander eta Yul (Ander y Yul, 1988), de Ana Díez (Tudela, 1957). En una versión restaurada por la Filmoteca Vasca y EITB, esta obra destacada de la cinematografía vasca se proyectará en 4K, regresa al certamen donostiarra donde se estrenó hace 38 años, concretamente, en Zabaltegi-New Directors, y por la que se llevó el Goya a mejor directora novel.
One flew over the cuckoo’s nest (Atrapado sin salida, 1975), en la que Miloš Forman (Čáslav, 1932 – Danbury, EEUU, 2018) cuenta la historia de un criminal que alega locura para ser enviado a un centro de salud mental, ganó cinco Oscars, entre ellos los de mejor película, director y mejor interpretación masculina (Jack Nicholson) y femenina (Louise Fletcher). Tras dirigir sus primeros filmes en su Checoslovaquia natal, en 1968 Forman se exilió en EEUU donde dirigió títulos tan exitosos como Amadeus (1984), The People vs. Larry Flynt (Larry Flynt, 1996) o Man on the Moon (1999). En España rodó Goya’s Ghosts (Los fantasmas de Goya, 2006).
Una profesora, un escritor y un director de orquesta que coinciden en un cóctel es el punto de partida de Pont de Varsòvia / Warsaw Bridge (Puente de Varsovia, 1989), la película con la que Pere Portabella (Figueres, 1927) estuvo por última vez en la Quincena de Cineastas de Cannes. También participó en dicha sección con Nocturn 29 (1968), Vàmpir-Cuadecuc (1970) y Umbracle (1972). El cineasta catalán participó en Made in Spain en 2024 con el segmento El plan hidrológico en el filme colectivo Hay motivo.
Parade (Zafarrancho en el circo, 1974) es el último largometraje de Jacques Tati (Le Pecq, 1907 – París, 1982) y podrá verse en San Sebastián 42 años después de su estreno en Cannes fuera de concurso. Para su despedida, el director de clásicos como Jour de fête (Día de fiesta, 1949), Les Vacances de Monsieur Hulot (Las vacaciones del señor Hulot, 1953) o Mon oncle (Mi tío, 1958), regresó al music-hall para la televisión sueca en un circo de Estocolmo, recuperando los números de mimo que lo hicieron célebre.
Chicho o mientras el cuerpo aguante (una comedia didáctica) (Sección Oficial, 1982) es un largometraje de no ficción sobre la vida del cantautor y filósofo Chicho Sánchez Ferlosio a través de sus canciones de resistencia. Se trata del segundo largometraje de Fernando Trueba (Madrid, 1955), ganador del Oscar a la mejor película internacional por Belle époque (1993) y que este año presentará también en San Sebastián otra película musical, Bajañí, programada fuera de concurso como Proyección Especial de la Sección Oficial.
El Festival también volverá a mostrar Niewinni czarodzieje / Innocent Sorcerers (Los brujos inocentes, 1960), que fue una de las películas que participaron en 1961 en las II Jornadas Internacionales de Escuelas de Cinematografía en San Sebastián, y que es un retrato íntimo de la juventud urbana en la Polonia de la posguerra. El cineasta polaco Andrzej Wajda (Suwałki, 1926 – Varsovia, 2016) concursó en la Sección Oficial con Wesele (La boda, 1973), que ganó la Concha de Plata al mejor director; con Dyrygent (El director de orquesta, Premio FIPRESCI, 1980), y con Człowiek z żelaza (El hombre de hierro, 1981), que fue antes Palma de Oro en Cannes y estuvo nominada al Oscar.
También se verá en Klasikoak Sans toi ni loi / Vagabond (Sin techo ni ley, 1985), ganadora del León de Oro y del FIPRESCI en el Festival de Venecia dirigida por la pionera de la Nouvelle Vague, Agnès Varda (Ixelles, Bélgica, 1928 – París, 2019), la película recorre las últimas semanas de una joven vagabunda que aparece congelada en una zanja al sur de Francia. Entre la filmografía de la cineasta belga destacan Cléo de 5 à 7 (Cleo de cinco a siete, 1962), que compitió en Cannes; Daguerréotypes, incluido en el ciclo Cine realizado por mujeres en San Sebastían en 1978; Les plages d’Agnès (Las playas de Agnès, 2008), incluida en el ciclo .doc-Nuevos caminos de la no ficción en San Sebastián 2010, y Visages, Villages (Caras y lugares, codirigida con JR, 2017), Oeil d’Or al mejor documental en Cannes, nominado al Oscar y proyectado en San Sebastián en 2017, cuando Varda recibió el Premio Donostia.

Cómo será la exposición
Una exposición generada por el proyecto Artxiboa —con documentación original y materiales inéditos del archivo histórico del Festival de San Sebastián—repasará de manera crítica los acontecimientos que siguieron al asesinato en Hondarribia del manifestante Josu Zabala por disparos de la Guardia Civil. En protesta por este hecho, sucedido el 8 de septiembre de 1976 en vísperas del inicio de la 24ª edición, el equipo de El desencanto retiró la película de la Sección Oficial y numerosos periodistas se negaron a cubrir informativamente el certamen ante la indiferencia de su dirección. Como gesto de reparación, este año el Festival proyectará en la inauguración de Klasikoak una copia restaurada de un filme cuya retirada marcó un punto de inflexión en la posterior democratización del certamen.
Bajo el título “Una actitud de defección”. El gesto que cambió el rumbo del Festival de San Sebastián (1976), la muestra puede visitarse hasta el 27 de septiembre en la primera planta de Tabakalera. La inauguración ha contado el miércoles 2 con la participación de la subdirectora del Festival, Maialen Beloki, y la responsable de Artxiboa, Irati Crespo, a quienes han acompañado el cineasta Jaime Chávarri y el escritor Enrique Vila-Matas, que cubrió como periodista la edición de 1976. La muestra cuenta con la colaboración de la Celebración de los 50 años de España en Libertad, Elías Querejeta Zine Eskola y Kutxa Fundazioa.
“Como protesta a la brutal represión que viene padeciendo el pueblo vasco y que de modo trágico y terrible se ha concretado una vez más en los últimos acontecimientos públicamente conocidos, quienes participamos en la realización de El desencanto hemos decidido unánimemente retirar la película del XXIV Festival Internacional de Cine de San Sebastián”, reza la carta que el 13 de septiembre enviaron primero al director del certamen, Miguel de Echarri, y después a la prensa, el productor Elías Querejeta, el director Jaime Chávarri y buena parte del elenco del largometraje, incluidos Felicidad Blanc y los hermanos Panero.
La misiva original figura en la exposición junto al cartel original de la 24ª edición, fotografías de aquellas ediciones y numerosos telegramas, en los que representantes de la industria y de otras producciones se solidarizaban con el equipo de El desencanto, lamentaban que el Festival no les permitiera retirar también sus filmes y censuraban un festival “convertido en un instrumento represivo al servicio de la administración”. Así lo expresan en un documento personalidades como José Sacristán, Geraldine Chaplin, Carlos Saura, Pedro Olea, Emilio Martín Lázaro o Eloy de la Iglesia, que exigían un “festival democrático”.
También se incluyen cartas remitidas a la dirección del Festival por figuras de la industria e informadores que decidieron abandonar el Festival tras reprochar a su director haberse mostrado “voluntariamente ajeno” a las manifestaciones de solidaridad y a la “represión violenta ejercida sistemáticamente por las fuerzas del orden público”. Entre los firmantes se encuentran Maruja Torres, Ángel S. Harguindey, Diego Galán, Antonio Giménez-Rico, Elisenda Nadal o Pilar Miró.
Además de una caricatura de la revista satírica El Papus, en la que se habla del “Festival de carcas de San Sebastián”, la exposición rescata también la crónica que el escritor Enrique Vila-Matas, que entonces tenía 28 años, firmó como colaborador del semanario Destino bajo el título El martirio de San Sebastián. Lleno de ironía y espíritu crítico, el texto defendía la necesidad de una “profunda renovación” del Festival y la “eliminación de las estructuras antidemocráticas por las que se ha venido rigiendo hasta hoy”.
Un escueto telegrama de la actriz Ángela Molina —“Agradezco y no acepto su invitación (al) Festival uniéndome a la penosa situación (del) País Vasco”— contrasta con el ampuloso tono del acta de la reunión que el comité rector del Festival celebró el día 13 en el Hotel de Londres para valorar la situación. En ella, acordaron contestar a Querejeta que la retirada del filme “contraviene” el reglamento y le advirtieron de que pondrían los hechos en conocimiento de la Federación Internacional de Productores (FIAPF), además de amenazar con mantener el mismo criterio “con cualquier otro productor que pueda adoptar la actitud de defección del Sr. Querejeta”.
No obstante, en el acta el comité rector reconocía también que a la vista de lo ocurrido y del clima imperante, el Ministerio de Información y Turismo “tiene el propósito de estudiar serenamente la conveniencia de que la Ciudad de San Sebastián se responsabilice plenamente de la celebración de su Festival”. En las siguientes ediciones, esos deseos de “seria reconsideración” terminaron traduciéndose en un certamen que, si bien siguió recibiendo ayuda económica del gobierno español, pasó a organizarse desde San Sebastián e inició entonces una profunda transformación de sus estructuras y modelo de organización que culminaría en su democratización.
Ese era el deseo de un importante núcleo de la población donostiarra, cuyas asociaciones de vecinos emitieron un comunicado conjunto. En él, colectivos de barrios como la Parte Vieja, Gros, El Antiguo, Amara, Altza o Herrera no sólo condenaron la “brutal política represiva” ejercida para “coartar las exigencias de libertades de nuestro pueblo”, sino que denunciaron las maniobras para “despojar” a San Sebastián del “derecho” a organizar su festival, y también consideraron un “atropello” las amenazas de trasladarlo a otra ciudad.

Retrospectiva José Giovanni
Como ya se anunció recientemente un total de 20 largometrajes estrenados entre 1960 y 2001 integrarán la retrospectiva dedicada al cineasta, guionista y novelista francés José Giovanni, figura indiscutible de la gran era del cine policíaco francés. En su 74ª edición, el Festival de San Sebastián recuperará la práctica totalidad de la obra que Giovanni firmó como director, así como ocho títulos que escribió para realizadores como Jacques Becker, Jean-Pierre Melville, Jacques Deray, Claude Sautet, Henri Verneuil y Robert Enrico.
Organizado por el Festival y la Filmoteca Vasca con la colaboración de Filmoteca Española, el ciclo contará además con la publicación del libro José Giovanni. No hay vida plena sin piedad, escrito por Felipe Cabrerizo y editado por Quim Casas, crítico y miembro del comité de Selección del Festival.
Asimismo, Fernández ha subrayado la importancia de esta iniciativa compartida: “La colaboración con el Festival de San Sebastián y con otras cinematecas refuerza nuestra red de trabajo, tanto aquí como en el ámbito internacional. Gracias a estas alianzas, podemos seguir acercando al público vasco grandes clásicos del cine. Klasikoak nos recuerda para en este ámbito lo que el filósofo y profesor Nuccio Ordine siempre ha escrito para los clásicos en la literatura: tienen una naturaleza viva y atemporal, nos enseñan el arte de vivir, nos ayudan a trabajar una mirada analítica sobre la realidad, despiertan la curiosidad desprejuiciada y cultivan nuestra empatía.
Casablanca (Michael Curtiz, 1942) se proyectará el 7 de octubre en Vitoria (Artium Museoa), el 8 en Pamplona (Golem), el 9 en San Sebastián (Tabakalera), el 10 en Bilbao (Museo Bellas Artes) y el 12 en San Juan de Luz (Le Sélect).
El programa completo, que incluirá once títulos y varias presentaciones, se anunciará a finales de septiembre.

El ciclo Klasikoak continúa de octubre a diciembre
La Filmoteca Vasca y el Festival de San Sebastián continuarán con la programación de Klasikoak entre octubre y diciembre. El ciclo comenzará con Casablanca (Michael Curtiz, 1942), película que la institución vasca proyecta por primera vez y cuyos protagonistas -Ingrid Bergman y Humphrey Bogart- son la imagen del cartel de esta edición. En palabras de Joxean Fernández, director de la Filmoteca Vasca, “Casablanca es un clásico entre los clásicos de Hollywood. Dirigida por un húngaro, protagonizada por una sueca y un estadounidense, con un reparto realmente internacional, pléyade apabullante de secundarios. La puesta en escena y los diálogos de Casablanca logran un insuperable aliento romántico y explicitan sus convicciones antifascistas. Para quien no la conozca, descubrirla a estas alturas del siglo XXI en pantalla grande y versión original debería ser una inolvidable experiencia íntima; revisitarla en esas mismas condiciones debería ser volver a sentir que solo las dosis secretas y exactas de talento y azar pueden parir la perfección”.
Asimismo, Fernández ha subrayado la importancia de esta iniciativa compartida: “La colaboración con el Festival de San Sebastián y con otras cinematecas refuerza nuestra red de trabajo, tanto aquí como en el ámbito internacional. Gracias a estas alianzas, podemos seguir acercando al público vasco grandes clásicos del cine. Klasikoak nos recuerda para en este ámbito lo que el filósofo y profesor Nuccio Ordine siempre ha escrito para los clásicos en la literatura: tienen una naturaleza viva y atemporal, nos enseñan el arte de vivir, nos ayudan a trabajar una mirada analítica sobre la realidad, despiertan la curiosidad desprejuiciada y cultivan nuestra empatía.
Casablanca (Michael Curtiz, 1942) se proyectará el 7 de octubre en Vitoria (Artium Museoa), el 8 en Pamplona (Golem), el 9 en San Sebastián (Tabakalera), el 10 en Bilbao (Museo Bellas Artes) y el 12 en San Juan de Luz (Le Sélect).
El programa completo, que incluirá once títulos y varias presentaciones, se anunciará a finales de septiembre.


