El cortometraje Lo que queda del mar, de Cami Adaro Liloff, que tuvo su estreno oficial en el último BAFICI, tendrá su estreno internacional en la 10ª edición de MUTA, Festival Internacional de Apropiación Audiovisual, se llevará a cabo del jueves 30 al 7 de agosto en Lima.
MUTA dará inicio con un programa de tres películas, compuesto por Mecánicos piratas de Lima y Sín título, del cineasta Carlos Ferrand, a quien el festival dedica un foco especial este año en reconocimiento a su trayectoria y La revolución se forja al rojo vivo, de David Rojas, que aborda la realidad actual del país desde una mirada crítica.
El festival propone mirar hacia el pasado para reactivar y resignificar la memoria audiovisual, esta edición invita a pensar el archivo como un territorio vivo desde el cual imaginar nuevas formas de creación y comunidad, reafirmando su compromiso con la memoria, la experimentación y el trabajo colectivo en el campo audiovisual.

Lo que queda del mar es una producción de Esplosione Cine. Los productores son Juan Genlot, Eugenia Spago y Cami Adaro Liloff. Con guion de Cami Adaro Liloff y Juan Genlot, trata sobre una cineasta (la misma Cami Adaro Luioff) que reconstruye la figura de su padre, marino mercante ausente, y se pregunta qué lugar ocupa ese vínculo en su memoria.
«El cortometraje de Adaro Liloff, hija de un marino mercante, se despliega como un diario de navegación íntimo: una travesía por el vínculo con su papá. Fotografías, filmaciones y recuerdos familiares se entrelazan en una bitácora que intenta acortar la distancia que la profesión de aquel fue abriendo entre ambos. La voz en off de la realizadora acompaña esas imágenes y recompone la figura brumosa de un padre que hizo del movimiento su modo de habitar el mundo: siempre partiendo, siempre en tránsito, como en fuga. Filmar es entonces comprender. Porque lo que queda del mar no es solo ausencia, sino una persistencia amorosa que empuja la búsqueda. Al intentar descifrar esa lejana figura paterna, la película traza también el mapa interior de quien lo añora», describió Marina Locatelli de Bafici.
El corto argentino participa en el programa Toda carta es un recuerdo, que se completa con Prueba de cámara, de David Correa; El Perú es un lugar para morir, de Víctor Augusto Mendívil; Las manchas del jaguar, de Ricardo del Conde; Azul, de Emmanuel Gonzales Morveli y A mi abuelo, de Xiomara Santos Huaynates.
MUTA es una plataforma de reflexión, creación y exhibición audiovisual que pone en primer plano la apropiación como práctica artística contemporánea, entendida como la reutilización de contenidos audiovisuales para elaborar nuevos productos. Un recurso de absoluta vigencia debido a la sobreproducción de imágenes en el mundo actual y que tiene a internet y las redes sociales como su principal disparador. Este contenido está cada vez más presente en las producciones, sobre todo en formatos de corta duración de tipo experimental, pero también en documentales y obras producidas para exhibiciones en galerías de arte, lo que convierte a la apropiación en un recurso común a cineastas, artistas visuales y todo aquel que quiera repensar la imagen en movimiento a partir de su propia fisonomía, como es el caso de los videoensayos.


