Adriana Castillo es una de las cabezas creativas de la sexta edición de Iberseries & Platino Industria, que se celebrará del martes 29 al viernes 2 de octubre en Matadero Madrid. Como coordinadora general de Platino Industria, integra el equipo responsable de articular una programación orientada al encuentro entre creadores, productores, plataformas, compradores, inversores y otros agentes de la industria audiovisual iberoamericana.
La nueva edición profundizará en las conexiones entre España, América Latina y otros mercados internacionales, con México como País en Foco y una agenda que incluye conferencias, pitchings, screenings, foros de coproducción y actividades de networking. En este marco, el trabajo de Castillo se vincula con uno de los objetivos centrales del encuentro: facilitar el desarrollo de proyectos, las coproducciones y la circulación internacional de contenidos en español y portugués.
¿Qué cambió en Iberseries & Platino Industria entre la edición anterior y ésta y qué novedades considerás más representativas de la evolución del encuentro?
Creo que lo que más ha cambiado es la amplitud del mercado. Iberseries & Platino Industria ya no se puede leer solamente como un encuentro de series o de contenidos: hoy conviven cine, ficción, propiedad intelectual, financiación, tecnología, datos, incentivos de regiones, locaciones, nuevos formatos y, sobre todo, distintas maneras de construir un proyecto. La programación refleja una industria que se está reorganizando y nosotros hemos tratado de acompañar ese movimiento.
–Este año se incorporan nuevas compañías y convocatorias de pitch, entre ellas Telefe Studios y una específica para microseries verticales. ¿Qué les está diciendo la industria sobre los formatos y modelos de producción que están surgiendo?
Nos dice que ya no existe una sola ruta para producir ni una sola pantalla y lo vemos porque este año tenemos más convocatorias de pitch que en la edición anterior, y la entrada de formatos como las microseries verticales es una señal muy concreta. No significa que sustituyan al cine o a las series tradicionales; significa que aparecen otras narrativas, otros ritmos de producción, de monetización y públicos que consumen de manera distinta. Para nosotros era importante abrirles un espacio y ver qué negocio puede construirse alrededor de ellas.
–La convocatoria de proyectos alcanzó este año una participación muy significativa. ¿Qué lectura hacen de la cantidad y del perfil de los proyectos recibidos y qué necesidades de los productores y creadores quedan reflejadas en esos números?
Lo que vemos es una enorme necesidad de conexión con el mercado. Hay muchos proyectos y mucho talento, pero el desafío ya no es únicamente tener una buena historia: hay que encontrar socios, financiación, ventanas, distribución y entender desde un inicio, desde la escritura, para qué audiencia estás trabajando. Los pitches son útiles precisamente porque acortan esa distancia entre quien tiene un proyecto y quien puede ayudar a hacerlo posible.
–México será el País en Foco de esta edición. ¿Qué buscan poner en diálogo con el resto de Iberoamérica: talento, financiación, incentivos, producción, servicios o nuevas oportunidades de negocio?
Todo eso, pero visto como un ecosistema. México suele reconocerse por su talento con películas o creadores de enorme proyección internacional, pero detrás existe una industria mucho más amplia: locaciones, productores, técnicos especializados, estudios, servicios, postproducción, VFX, incentivos e infraestructura. El País en Foco busca hacer visible esa cadena completa y, sobre todo, ponerla en relación con productores, plataformas, fondos e instituciones de otros territorios. Queremos generar las conversaciones que puedan convertirse en proyectos y alianzas.
-Iberseries nació alrededor de la ficción seriada, pero el encuentro ha ido ampliando su radio hacia el cine, la coproducción, la financiación y otros formatos. ¿Dónde está hoy el centro de gravedad de Platino Industria?
En los proyectos y en cómo hacerlos viables. El formato puede ser una película, una serie, una adaptación literaria o una microserie; lo que nos interesa es todo lo que tiene que ocurrir para que una historia pase del desarrollo a la producción y encuentre mercado. Por eso hoy damos un espacio o procuramos hacerlo para hablar de toda la cadena pues la industria no trabaja en compartimentos separados,
-¿Qué lugar ocupa actualmente la coproducción entre Europa y América Latina y cuáles son, desde tu experiencia, los principales obstáculos que todavía dificultan que esos proyectos lleguen a concretarse?
La coproducción sigue siendo una herramienta fundamental, pero no puede entenderse únicamente como una fórmula para completar financiación. Una buena coproducción tiene que sumar mercado, talento, territorio y posibilidades reales de circulación. El reto sigue estando en construir los proyectos desde el principio con esa lógica, porque cuando la búsqueda del coproductor llega únicamente para cubrir una parte del presupuesto, muchas veces ya llegan tarde.
–La programación incluye espacios dedicados a inteligencia artificial, nuevas narrativas y transformación de la industria. ¿Qué cambios tecnológicos considerás que ya están modificando de manera concreta el trabajo de productores, guionistas y creadores?
La IA ya está entrando en procesos de desarrollo, producción, posproducción, análisis y gestión, así que la conversación dejó de ser si llegará o no. Ahora tenemos que hablar de cómo se utiliza, bajo qué reglas y con qué protección para los derechos y el talento. Y hay otro cambio menos visible, pero importante: los datos empiezan a intervenir mucho antes en las decisiones sobre audiencia, distribución y viabilidad de un proyecto.
–En un contexto de transformación de los modelos de producción y de circulación de contenidos, ¿cuáles son los principales desafíos que Iberseries & Platino Industria quiere abordar en esta edición y qué expectativas tienen para los cuatro días de Madrid?
Estamos en un momento en el que se produce con mayor cautela, se decide más y cada proyecto tiene que justificar mejor su lugar en el mercado. Nuestro desafío es poner sobre la mesa esas conversaciones y bajo distintas perspectivas y, al mismo tiempo, generar herramientas y conexiones concretas. Al final, mi expectativa para estos cuatro días es: que la gente salga de Madrid con algo que no tenía cuando llegó —un socio, una idea, una financiación posible, una conversación pendiente o una manera distinta de pensar su proyecto—. Ahí es donde un mercado realmente tiene sentido.
Norberto Chab


