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DIRECCION EJECUTIVA: JULIA MONTESORO

Proyectos de Eduardo Crespo y Magdalena Orellana seleccionados para el programa Ikusmira Berriak de San Sebastián

Los proyectos argentinos La gruta del viento, de Eduardo Crespo y Hasta que el lugar se haga improbable, de Magdalena Orellana, fueron seleccionadas por la séptima edición de Ikusmira Berriak, el programa de residencias organizado por el Festival de San Sebastián, el Centro Internacional de Cultura Contemporánea – Tabakalera y la Escuela de Cine Elias Querejeta (EQZE), destinado al desarrollo de proyectos audiovisuales.

Junto con ambos proyectos, también fueron seleccionados Wandervogel, de Mina Fitzpatrick; Manantial, de Manuel Muñoz Rivas e Y así van a seguir las cosas, de Marina Palacio, entre los 409 inscriptos en la séptima edición del programa Ikusmira Berriak. El número de proyectos presentados este año se incrementó un 220% este año, con respecto a los 185 del año pasado.

Hasta que el lugar se haga improbable, de Magdalena Orellana, trata sobre cómo operan sobre las personas los cambios geológicos. El polo norte magnético se está desplazando de su eje habitual y nadie puede en la comunidad científica explicar por qué. Como si de un extraño artificio se tratase, los personajes de esta película atravesarán una serie de acontecimientos fortuitos bajo los efectos de una fuerza misteriosa que parece desproveerles de todo lo que alguna vez aprendieron. Ochenta y tres veraneantes dormirán una siesta comunal bajo un cielo que reflejará un espectro de colores irreconocibles. Algún día despertarán o no. Ambas opciones serían razonables.

“La película es una serie de supuestos que giran alrededor de la vida de un grupo de personajes –explica Orellana-. Una ciencia especulativa, o un grupo de científicos que exploran un territorio imaginado. Exploradores que parten hacia lo desconocido no en un afán profesional, sino más bien de ocio (lo que algunos otros considerarían una pérdida tiempo, tal vez). Es también una película de trucos de magia que se practican en las sobremesas, de encuentros fortuitos que hubiésemos deseado evitar, de siestas infinitas y exceso de protector solar”.

Magdalena Orellana (Buenos Aires, 1990) representará la segunda promoción del EQZE. Su obra ha sido expuesta en The Filmakers ’Coop, Círculo de Bellas Artes, Cineteca, MediaLab Prado, BilbaoArte, CCCB y la Sala de Arte Joven de Madrid.

La gruta del viento, de Eduardo Crespo, es una película sobre una despedida anticipada. Los ritos cotidianos que realizamos mientras transcurre la vida. Los vínculos entrañables, la identidad, la fuerza de la naturaleza y las emociones. Horacio es veterinario y emigró hacia Italia, desde Argentina, hace ya varios años. Vive con su hija Mara, una joven introvertida, apasionada por la espeleología. Ambos emprenderán un viaje por separado pero que los encontrará en el medio de la montaña, para hablar de todas esas cosas que nunca habían hablado.

“Hace unos años pude reencontrarme con una parte de mi familia que había emigrado a Europa –describe Crespo-. Descendientes de europeos, que, por la crisis económica argentina de los 90, hacían el camino inverso de nuestros abuelos. Volvían a Italia. Tuve una impresión contradictoria, por un lado, estaban asimilados, por otro, sentían desarraigo. En aquel viaje, mis primos me llevaron a conocer las grutas y compartieron conmigo la actividad de explorar esos espacios. Ahí comenzó el deseo de hacer esta película donde confluye la indagación espacial y la emocional”.

Eduardo Crespo (Crespo, Argentina, 1983) es un director, guionista y director de fotografía que ha sido seleccionado en la categoría internacional. Compitió en la Sección Oficial del Festival de San Sebastián en la última edición con la película Nosotros nunca moriremos.

Marina Palacio (San Sebastián, 1996), alumna de primer curso de EQZE, ha sido seleccionada como directora de los creadores de la Comunidad Autónoma Vasca, y también ha participado en la 68 edición del Festival, concretamente en la sección Zabaltegi-Tabakalera, con el cortometraje Ya no duermo. En la categoría española, el comité de selección ha optado por Manuel Muñoz Rivas (Sevilla, 1978). De hecho, presentó su primer largometraje en la Berlinale 2017: El mar nos mira de lejos. Mina Fitzpatrick (Estados Unidos, 1989) fue seleccionada en la categoría Nido. En 2017 participó en un encuentro internacional de estudiantes de cine en San Sebastián con un cortometraje del mismo nombre que el proyecto que desarrollará Ikusmira Berri durante su estancia; sin embargo, esta vez hará un largometraje.

El comité de selección está formado por representantes de los organismos organizadores, el Centro Internacional de Cultura Contemporánea-Tabakalera, el Festival de Cine de San Sebastián y EQZE, y ha realizado una amplia selección de películas y la trayectoria de los realizadores que han presentado sus proyectos. En concreto, abordarán los siguientes temas durante sus estancias: el reencuentro de padre e hija en las cuevas toscanas de Italia (La gruta del viento); Una fantasía en forma de expedición por los misterios del Polo Norte (Hasta que el lugar se haga improbable); un retrato de un joven acusado de parricidio, inmerso en la violencia y alienación del desierto de Texas, en busca de su lugar (Wandervogel); el último viaje de una pareja de ancianos para cruzar la Sierra de Cazorla en busca del nacimiento del río Guadalquivir; y la transición de la adolescencia a la infancia -el tiempo retrocede- a partir de la vida de un grupo de amigos de un pueblo de Palencia (Y así seguirán las cosas).

La estancia será de ocho semanas. Si la evolución de la pandemia y las autoridades no ponen obstáculos en el camino, los cinco cineastas seleccionados llegarán a Tabakalera el 15 de marzo y tendrán hasta el 25 de abril para desarrollar sus proyectos. Volverán en septiembre, junto al Festival de Cine de San Sebastián, durante las dos últimas semanas de su estancia; de hecho, el proyecto estará más desarrollado, por lo que podrán reportarlo a la industria cinematográfica.

Durante esta fase se les dará una formación para la sesión de pitching (presentación del proyecto) para reunirse con los profesionales del sector que estarán en el Festival. Cada proyecto recibirá una subvención de 5.000 euros para avanzar en el proceso de desarrollo. Los realizadores recibirán este apoyo en junio para que puedan seguir desarrollando el proyecto antes de iniciar las dos últimas semanas de su estancia. Además, la productora de cine y vídeo Irusoin otorgará el Premio de Postproducción Irusoin a uno de los proyectos seleccionados. En concreto, el premio será para trabajos de postproducción: sonido, color, gráficos y un máster en DCP.

En la última edición del Festival de San Sebastián también se desarrollaron obras en la sede de Ikusmira Berriak: Chupacabras (Nuevos Directores) de Grigory Kolomytsev, Stephanie (Zabaltegi-Tabakalera) de Leonardo Van Dijl y Jo ta ke (Zinemira) de Aitziber Olaskoaga ). Además, en los últimos años, Ikusmira Berriak tiene varios buenos proyectos para 2021:  la coproducción argentino-brasileño-francesa Pornomelancolía, de Manuel Abramovich y Helena Girón y Eles transportan a morte de Samuel M. Delgado.

Ikusmira Berriak San Sebastián forma parte del legado que dejó la Capital Europea de la Cultura 2016.

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