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Charla sobre la Ley de Cine: de los aspectos desconocidos a los nuevos desafíos ante la aparición de las plataformas

El presidente del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), Luis Puenzo, participó en el panel Dinosaurios, Las leyes del cine, desarrollado el lunes 23 en el marco de la 35° edición del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, que giró en torno de los pormenores desconocidos de la sanción de la Ley de Cine, en 1994.

La actividad, que estuvo moderada por el productor Bebe Kamin, convocó también al presidente de la asociación Directores Argentinos Cinematográficos (DAC), Carlos Galettini; la directora y productora Lita Stantic; el actor Jorge Marrale y el abogado especialista en legislación cinematográfica Julio Raffo

La charla giró en torno de los recuerdos y los aspectos desconocidos sobre cómo se fue gestando la ley. Entre otros temas, surgió la evocación de una charla de un grupo de realizadores (Luis Puenzo, Leonardo Favio y Eliseo Subiela) en la Residencia de Olivos con el entonces presidente Carlos Menem y un grupo de funcionarios (Palito Ortega como realizador, Carlos Reutemann, Domingo Cavallo), en una situación que fue definida por Puenzo como «amable y a la vez tensa». En medio de un partido entre la selección argentina y Suecia, se le explicó a Menem la necesidad de la creación de la ley. Después de escuchar las necesidades de los directores, el Presidente le ordenó a Cavallo -el siniestro ministro de Economía-: «Dejá de ponerle palos a la rueda a esta ley».

A comienzos de los noventa, las y los cineastas organizados/as en la DAC se movilizaron para cambiar el rumbo del cine nacional frente a la falta de políticas de estímulo y un escenario de desocupación creciente. Luego de manifestaciones y entrevistas con autoridades públicas, y reuniones con legisladoras y legisladores, los directores y directoras, productores y productoras, técnicas y técnicos, actrices y actores, y estudiantes de cine lograron modificar la ley y recuperar al Cine Nacional.
Sobre esa gesta que cambió la historia de nuestra cinematografía se expresaron los integrantes del panel, compartieron anécdotas y analizaron los beneficios de la legislación vigente. Luis Puenzo quien se refirió a la ausencia de uno de los protagonistas principales de aquel logro. “En esta mesa iba a estar sentado Pino Solanas, estaba previsto. En el momento de la ley, era la autoridad máxima de la Comisión de Cultura”, dijo el presidente del INCAA.  

“Conseguimos una ley que propició muchísimo las operas primas –destacó Puenzo, entre otros pormenores desconocidos sobre el tratamiento de la Ley, en 1994-. Se juntaron los fondos con una ley que facilitó cierto acceso de los jóvenes al trabajo real con las escuelas; era una novedad en ese momento el desarrollo terciario. Eso permitió el desarrollo de la ENERC, la Universidad del Cine de Manuel Antín, la de Eliseo Subiela y la CIC, y esto dio nacimiento al cine independiente.

Un año después se estaba estrenando la primera Historias Breves, producido por Manuel Antín. Esa es la piedra fundacional de lo que se llamo el cine independiente”.

Sobre aquellos años de lucha, Carlos Galettini expresó: “Era un tiempo de mucha pelea entre las entidades de gestión. Estábamos todos detrás de la ley porque había crisis de verdad. No había fondos”.
Lita Stantic brindó más detalles sobre la elaboración del proyecto que sería finalmente sancionado en 1994. “Había una ley de cine en 1957 pero contemplaba la recaudación de las salas. Después, se empiezan a cerrar y no había dinero. Había que alcanzar al vídeo y a la televisión y esa fue la lucha que recién se logró en el 94”, dijo la productora de grandes películas como “La ciénaga, “Camila” y “Un oso rojo”.
El abogado Julio Raffo se reconoció como un colaborador de quienes fueran los/las verdaderos/as protagonistas. “La gente de cine empezó a reclamar recursos. La ley tuvo una muy buena idea con respecto a las películas en televisión y la publicidad –dijo Raffo-. En aquel tiempo hubo una campaña siniestra contra el proyecto”.
Jorge Marrale resaltó la solidaridad de actores y actrices para acompañar la lucha de los cineastas. “En el 94 parecía contrafáctica la ley. Nada daba a entender que con ese proceso político y su ideología pueda surgir. De todas maneras después hubo muchas trabas y manejos propios de esa época. Nosotros apoyamos y seguimos apoyando todas estas acciones”, expresó.

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