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DIRECCION EJECUTIVA: JULIA MONTESORO

Exclusivo: María V. Menis, Alejandra Marino y Marcela Marcolini anticipan “Martina y Claire”, su nuevo proyecto

Aunque son reconocidas por sus roles específicos –como la dirección o el guion-, María Victoria Menis, Alejandra Marino y Marcela Marcolini se caracterizan por llevar a cabo distintas tareas para llevar adelante proyectos audiovisuales. En los últimos meses, ese intercambio de roles fue fructífero para desarrollar un proyecto creado por las tres, pensado para filmar en pocos días, con pocos personajes y pocas locaciones (síntoma de la era de la pandemia).

Son tres mujeres creadoras y creativas, que pusieron en marcha eso tan complejo y a la vez tan posible como una nueva película.

-¿Proyectaban algo juntas antes de la pandemia?

Marino: con Marcela veníamos trabajando juntas hace rato. De hecho, terminamos una película hace poco. Con Vicky es la primera vez que trabajo, pero ya veníamos trabajando en este guion, ¿no? Estoy un poco perdida con el tiempo en pandemia.

Menis: Nosotras nos conocimos más profundamente trabajando en Acción, la asociación audiovisual de mujeres. Ahí nos conocimos más. Y, como dicen los chicos, pegamos buena onda. Y desde La mujer y el cine convocamos en distintos momentos a Marcela y a Alejandra y ahí nos conocimos más todavía. Un día, en la productora mía, charlamos con Marcela sobre la posibilidad de hacer una película más económica, más viable y fácil de tomar, como si previéramos que se venía una catástrofe.

Marcolini: ¡Cierto! Me había olvidado.

Menis: Claro. Y entonces Marcela me dijo “dale, hagámosla”. Habíamos visto algunas películas juntas últimamente en La mujer y el cine, cruzamos algunas ideas de otras que habíamos visto y dijimos: ¿por qué no hacemos una película que tenga que ver con las transiciones pero que tenga que ver también con la gente mayor? Y Marcela le dijo: “bueno, pero trabajémoslo con Alejandra también”. Yo con Alejandra me pego mucho con el humor. Nos pusimos a trabajar muy lentamente y aceleramos durante. Marzo nos encontró con la pandemia. Entonces la terminamos de escribir ahí. La pandemia nos incentivó mucho.

-Alejandra estrenó una película y está terminando otra en medio de todo esto.

Marino: Está terminada, pero es que este año ni siquiera hay espacio en Cine.ar. Se produjo una suerte de cuello de botella. Es cierto lo que dice Victoria: trabajamos como si hubiéramos sabido que nos tendríamos que guardar. Y además, crear es vida, más allá de la militancia que nosotras tenemos en el feminismo y el cine, desde varios lugares como GéneroDAC o desde Cartelera. Una tiene la necesidad de crear: si no, perdés la razón de ser.

Marcolini: En ese momento surgió eso de hacer algo viable y posible. Pensamos algo posible para no tener que depender de los tiempos de producción. Algo rápido de realizar. Ahí empezamos a cruzar estas ideas. Lo que no sabíamos en ese momento es que hoy este tipo de producciones son las vitales, las que te impulsan a continuar. Estas son las ideas que van a funcionar para hacer cine hoy, después de la crisis y de la pandemia. En la pandemia terminamos de Marino: Y con mucho desarrollo de personajes. Creo que eso es donde más pusimos la fuerza.

– ¿Cómo se llama esta historia?¿De qué trata?

Menis: Se llama Martina y Claire. Es sobre el momento en el que se reencuentran una abuela y el nieto. Parece a propósito de este momento: transcurre en la casa de la abuela durante prácticamente cuatro días, salvo una situación que sucede en el futuro. Todo ocurre desde ahí, y también con medios que tienen que ver con las pantallas. Son solo cuatro días con la abuela, el nieto y algunos personajes más con pocas intervenciones. Es un reencuentro entre ellos y unas transiciones que ellos van a hacer.

Marino: Yo diría más transformaciones, ¿no?

Menis: Transformaciones, sí.

-¿Tienen pensados los actores?

Menis: Me encantaría que ella fuera Beatriz Spelzini.

Marcolini: Yo pensé en Gastón Cocchiarale.

Menis: Gastón es muy conocido de uno de los que podría ser productor de la película, porque trabajó con el padre. Pensamos en ellos mientras escribíamos. Es una película muy íntima: como dice Ale, muy de actores. Al mismo tiempo tiene mucho ritmo, pasan muchas cosas. A veces se dice “es muy teatral” porque ocurre en una sola locación: ¡es súper cinematográfica, cuenta mucho con la imagen! Tiene mucho que ver con temáticas sexuales, de género e identidad, y creo que es una temática que nos interesa a todes. Está pensada como para hacerse en quince días, y es un estilo de película que, como dice Marcela, se adapta a las posibilidades que tendremos después de salir de esta situación. Tengo otro proyecto pero es más caro (risas), con Inés Estévez como cantante. ¡Un proyecto divino! Pero en el medio puedo trabajar en éste, que es más pequeño.

-¿Cómo distribuyen el tiempo y los roles?

Menis: Les propuse dirigirla yo. Alejandra tiene una enorme experiencia y gran talento, y Marcela quizás quisiera dirigir en algún momento, pero al hablar con ella le dije: “necesito una película económica y que pueda darme la posibilidad de dirigir rápido”. Y así quedó así establecido.

Marcolini: Fue un desafío al principio: las dos son súper directoras. Como guionista me pregunté cómo trabajarían entre ellas. Tenía la experiencia de trabajar con Ale, pero con María Victoria no: era un desafío encontrarnos las tres y ver cómo funcionamos juntas. Arrancamos con conversaciones larguísimas, un brainstorming largo de intercambio de ideas. Después, cuando lo bajamos, empezamos un ida y vuelta que no paró.

Marino: Hay algo que tiene que ver con no meterse en el territorio de la dirección. Con Marcela hicimos este acuerdo tácito: fuimos escribiendo y tirando ideas, con la conciencia de que Victoria en algún momento se iba a apropiar desde la dirección.

Menis: Ellas me dieron mucho espacio, y aparte, me encanta escuchar mientras voy escribiendo. Soy tipo Topo Gigio, de tener las orejitas patadas. Y me preocupé por que se entienda lo que quiero decir. A veces, por no explicarte bien, una escribe algo que el otro no entiende. ¡Como las parejas! Me encantaba que Alejandra me dijera: “no se entiende lo que estás diciendo pero si me lo explicás sí”, y eso me obligaba a reescribirlo. No lo digo solo desde el lugar de escribir mejor, sino también desde la psicología de los personajes. Marcela es nuestra pata joven, de otra generación, y eso sirve muchas veces para decir algo de una forma determinada.

Marcolini: Bueno, no estoy tan joven (risas). Creo que ya no existe más la guionista que solo escribe y entrega los textos, ni las directoras que solo dirigen y entonces no se meten. Los límites ya se borraron: todo el tiempo cruzás los roles. Las tres somos re productoras, laburamos con los fondos, armamos las carpetas, estamos en mil cosas. Así que elegimos el rol pero después una está en todo.

Menis: Eso es muy cierto. Lo que tiene el cine latinoamericano es que sos tu productora, tu jefa de prensa, tu comunicadora. Estás en miles de cosas. ¡Qué lindo debe ser estar en esos lugares donde solo te dedicás a una cosa, y solo te preocupás por eso!

Marino: Pero hace mucho que no pasa eso. Cada mañana una dice “esto no tendría que hacerlo”. Pero después pienso: si no lo hago yo, ¿quién lo hace?

Julia Montesoro

La entrevista completa se puede escuchar en GPS Audiovisual Radio.

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