Los dos primeros largometrajes creados a partir de la urgencia de la cuarentena se presentaron en estos días y se exhiben gratuitamente en línea. Se trata de Las fronteras del cuerpo, un proyecto colectivo del documentalista y docente Andrés Habegger con Nicolás Alonso, para el cual convocaron a quince cineastas, y de El documental y la distancia, una propuesta de María Alvarez en la que intervienen el propio Habegger, Franca González y Andrés Di Tella.

Las fronteras del cuerpo es una serie de
reflexiones poéticas y sensoriales sobre la coyuntura actual a cargo de un
grupo de cineastas de distintos puntos de la Argentina, coordinado por Habegger
y Alonso, disponible en la plataforma cine.ar.
“No hubo más que un
documento de convocatoria que planteó pensarse desde lo corporal, lo íntimo y
autoral”, explicó el director a la agencia Telam, sobre los
participantes que inmediatamente empatizaron con las propuestas de cómo
habitarse y de mirar a través del propio cuerpo.
Además de Habegger (“Amanecer”), participaron Ana Fraile (“Distancia”), Francisco Matiozzi Molinas (“Cercanía eterna”), Myriam Angueira (“Espacio sagrado”), Nicolás Herzog y María Mir (“Ping pong”), Nahuel Vec (“Urdir”), Mariana Russo (“Ammonite”), Nicolás Macario (“Pan de mí”), Valentina Llorens (“Grecia”), Mariana Belén Rodríguez (“Muro de pinos”), Mariano Raffo (“La espina”), Paulo Pécora (“Segundo piso, departamento 18), Silvia Di Florio (“Tiempos otros”), Melina Terribili (“Anochece”) y Víctor Cruz (“我們. Wŏmen. Nosotros”).
Se trata de microrrelatos filmados entre el 5 y el 15 de abril en la Ciudad de Buenos Aires y de las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos, Santiago del Estero, Santa Fe y Neuquén.
“Las pautas de convocatoria tenían que ver con los dispositivos, la duración, que no hubiera información periodística, que fuera autoral, que pudiera estar la voz en off, que primara el aquí y ahora, y pudieran mirarse desde el interior. No hubo orden a priori y al principio ni siquiera sabía cuántos iban a ser. Tenía un pre-listado de seis personas y a medida que avanzaba se me ocurrían más. Hay un componente afectivo fuerte en la elección de directoras y directores. Cada relato tenía su propia organicidad, así que vimos cómo dialogaban entre ellos y los ordenamos con Nicolás (Alonso)”, detalló Habegger.

Por otro lado, la cineasta y dramaturga María Alvarez. llevó adelante la propuesta El documental y la distancia, una charla colectiva con el propio Andrés Habegger, la productora y realizadora Franca González y el documentalista Andrés Di Tella.
“Nos preguntamos, por ejemplo: ¿Qué constituye un acontecimiento que se pueda registrar? ¿Cómo hacer para que una imagen registrada evoque un estado de ánimo? ¿Se puede hacer cine sin hacer una película? ¿Cómo filmar sin nada ni nadie? ¿Cómo hacer hablar al fuera de campo? Y también: ¿A quién carajo le importa…?”, fue el punto de partida de Di Tella para desarrollar esta conversación a cuatro voces.
La película está disponible aquí.