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Todo el cine y la producción audiovisual argentina en un solo sitio

DIRECCION EJECUTIVA: JULIA MONTESORO

Manuel García y Manuela Gamboa crearon Meridiano Cine: «Trabajamos en la búsqueda de audiencias desde el desarrollo de un proyecto»

Meridiano Cine es una novedosa herramienta para la industria audiovisual, que acompaña proyectos audiovisuales desde las instancias de desarrollo y producción, fortaleciendo de ese modo la búsqueda de audiencias y promoviendo cooperaciones estratégicas para su financiamiento.

Manuel García y Manuela Gamboa, de vasta experiencia en el campo de la distribución, promoción y comercialización, son los creadores y directores de este emprendimiento que propone ampliar las posibilidades en la búsqueda de audiencias y de financiamiento.

-¿Qué los impulsó a crear Meridiano Cine?

Manuel: Se trata de poner en marcha o darle forma a algo que es una idea que tenemos en común con muchos de los que estamos en el audiovisual y en el cine hace muchos años, que es la necesidad de trabajar con las audiencias desde un principio. No solamente cuando las películas están terminadas y hay entre la obligación y el descubrimiento de que esa película tenga que encontrarse con una audiencia, sino desde mucho antes. Ese trabajo desde el principio puede permitir que la película no solamente se vea y circule más, sino también que se financie mejor y más rápido.

Meridiano Cine es la consolidación de un sueño de hace mucho tiempo que con Manu pusimos en marcha a fines del año pasado en algunos espacios.

-Con la experiencia que tienen en el sector por sus anteriores actividades, ¿en qué momento decidieron enfocarse en este tema en particular?

Manuela: Se dio naturalmente, a partir de la actividad de Cinetren en ventas y adquisiciones y trabajando con las plataformas. Ahí empezamos a analizar un poco más temas de producción, más allá de nuestro trabajo con los estrenos y en la distribución. Y empezamos a encontrar que había varios problemas a la hora de pensar la distribución y la exhibición con respecto a aspectos importantes que no estaban contempleados, en un arco que va desde material de comunicación para pensar la película hasta carencias tales como pensar en el público objetivo y la audiencia. Entonces decidimos con Manuel trabajar estos temas desde la instancia del proyecto de película, el estado de desarrollo, para poder llegar más fortalecido al rodaje y a una distribución más íntegra, que tenga más coherencia con el camino de la película.

Manuel: La idea no es nueva, pero nunca antes se había hecho. En nuestro caso se origina en el recorrido que hicimos en Cinetren como responsables de la distribución y la promoción de la película. Como se sabe, la distribución tiene que ver con la programación y en todo caso también con las ventas: se trata de conseguir la pantalla, pero también acompañar con la promoción, tratando de entender cuáles son las complejidades de cada película para encontrar un público. Y cada vez que teníamos un proyecto entre manos nos planteábamos por qué no darle una forma en la que nosotros pudiéramos involucrarnos desde el principio, con las herramientas de la audiencia y las pantallas, en el guion, el financiamiento, la circulación por laboratorios work in progress, el rodaje. En todas las instancias que son anteriores a la película terminada y que permiten que la película vaya tejiendo un poco esa red y se pueda financiar un poco mejor, se prepare mejor para encontrarse con la audiencia y los intermediarios.

Hay una distinción que vale la pena hacer: la audiencia es la que corta ticket en una sala o que ve una película en plataforma. Pero también hay otro perfil, lo que llamamos audiencia industrial: ustedes como agentes de prensa y comunicación, quien programa un festival, quien asiste como jurado, quien otorga un fondo… Todas esas son personas que reciben la película y que tienen que ser convocadas e interesadas por la misma. El objetivo es empezar desde ese principio para que la película tenga un encuentro más feliz con cada uno de esos públicos.

-Teniendo en cuenta este extenso recorrido que va desde el proyecto hasta el estreno y aun más allá, ¿dónde ponen primero la mirada?

Manuel: Lo que hacemos nosotros habitualmente es encontrarnos con las personas y el proyecto. Buscamos encontrar una convivencia lo más completa e integrada posible entre quienes son los responsables del proyecto, los objetivos que buscan y lo que el proyecto puede dar naturalmente en su encuentro público. Es un trabajo entre los objetivos y las búsquedas del productor, el director y el guionista y lo que nosotros encontramos en el guion que la película puede dar naturalmente, con el propósito de lograr que antes de que la película se lleve adelante se encuentren esos dos mundos de una manera lo más fluida posible. Siempre se empieza siempre por las personas y luego por la película o lo que tengamos entre manos: por ahí no es un guion sino un tratamiento o un dossier. Esos materiales más elementales, más primarios, ya nos dan la pauta de por dónde encarar para poder hacer de la película un objeto un poquito más aerodinámico en términos de audiencia.

-En esta descripción que hacés de las diversas instancias se juega el destino del producto final. ¿Cómo participa Meridiano Cine en ese recorrido?

Manuela: Muchas veces observamos que hay mucho trabajo enfocado en el guion y a la vez hay mucha carencia en detalles como el armado de carpetas para presentación para la búsqueda de fondos. Nosotros participamos para lograr cohesión e ir pensando ya desde esa instancia temas como a qué públicos está dirigida la película. Pensando en un target, en el público específico para cada festival, para cada mercado, en quiénes van a integrar un jurado o un comité.

Manuel: Como distribuidores, advertimos que no hay una formación académica ni tampoco hay una cultura de audiencia en general en la producción audiovisual. En los concursos y en los fondos, a veces te piden información o definición respecto a la audiencia o la circulación de la película, que no se evalúa adecuadamente. Los productores y los directores se acostumbraron como a cortar y pegar ideas -que a veces suenan medio inverosímiles- de a dónde va a ir a parar, en qué première mundial se va a presentar o dónde se va a vender. Nuestra actividad consiste en volver sobre eso y pensar realmente en qué posibilidades reales tiene la película, confiar de nuevo en la idea de un recorrido.

Hay algo de recuperar la esperanza de que la película se encuentre con el público, porque en gran medida se hace para eso. Por eso este desafío y esta búsqueda: para volver a creer y que las películas empiecen a encontrarse más fácil con la audiencia y toda la circulación industrial o cultural.

Ustedes participan en mesas y encuentros donde participan integrantes de otros sectores de la industria ¿Qué recepción tienen cuando plantean el rol de Meridiano Cine?

Manuel: La gente se sorprende. Nos dicen: «Esto hacía falta». Hace mucho que estamos hablando de que alguien se haga cargo de esta cuestión, que por ahí no esté en las posibilidades o en la cultura de la realización de la película. Nosotros somos el eslabón de una cadena entre otros dos: los productores o los directores -o eventualmente la parte que tiene que ver con la parte más primaria de la película- y las pantallas o la circulación de la película. Todos agradecen que haya alguien que pueda aceitar ese vínculo y perfeccionar el recorrido. Si digo perfeccionar, en términos de audiencia, no significa que a todas las películas las vean dos millones de personas. Esta es una aclaración que hago desde hace 25 años. Pero hay que hacerla porque si no es pareciera todas las películas deben tener la misma forma de éxito. Por eso cuando uno habla con la productora o el director es: «¿Cuál es el objetivo? ¿El éxito para vos qué es?». Pensando en términos cuantitativos y cualitativos de audiencia. Nosotros tratamos de que a la película le sea posible poder llegar a esa audiencia. Tanto de las salas, las pantallas, los festivales, como de los productores, ese rol está ausente. Y nos agradecen que haya aparecido Meridiano.

-¿Cómo se determina cuál es el posible público de una producción? ¿Qué es lo primero que ustedes evalúan y analizan junto al productor o al realizador en cuestión?

Manuel: El primer acercamiento es a partir de dialogar con los responsables del proyecto para tratar de entender cuál es la película que quisieron hacer y ver en qué medida la película puede o no parecerse a eso. Después, cuando comenzamos a trabajar con el material, hay dos aproximaciones. Una es un poco más intuitiva y tiene que ver con la experiencia de muchos años de ver, estrenar y vender películas; con gente que es público, que compra o que programa. Las herramientas que uno tiene para evaluar una película se nutre de cuánto has visto, cuánto has vendido, a qué le fue bien, a qué le fue mal. Pero también hay otras herramientas. Nosotros estamos trabajando con herramientas de IA para poder hacer análisis y pronósticos de performance comercial, global, más científicos, basados en información real de todo el mundo. Con lo cual hay un poco de ciencia y un poco de intuición.

Pero siempre lo primero es tratar de salir de la fórmula. El cine independiente a veces se acerca a una fórmula. En general, tratamos de proponer una cierta mirada más original, más fresca, más autoral, metiéndonos en la película o en el proyecto y viendo qué es lo que hay adentro.

-Con relación al cine independiente, ¿les interesa la búsqueda hacia ese perfil?

Manuela: Tratamos de encontrarle el valor a cada producción. No estamos cerrados a pensar en términos de si una película es más comercial o independiente. El punto de partida es la motivación y el interés.

Manuel: Tiene que haber también una vocación en el equipo y en el proyecto de querer buscar a una audiencia. Nosotros estamos trabajando muy fuerte con proyectos que tienen que ver más con el diseño de audiencia, que consiste en meterse más en la película y las personas, haciando un análisis más estratégico y una proyección y también con la parte de financiamiento. Cada proyecto es diferente y se buscan objetivos diferentes.

Hoy estamos abordando una cantidad limitada de proyectos: cada uno tiene desarrollos muy intensos y tratamos de no saturarnos. Tenemos películas que son de género y dramas, películas con más y menos elenco, con y sin participación del INCAA. Dentro de esta pequeña lista hay mucha diversidad. Y sobre todo, hay mucha gente a quien conocemos de antes; productores con los que hemos trabajado mucho tiempo y que tienen la misma vocación de que su proyecto tenga una audiencia. Y saben qué es lo que aportamos nosotros. Hay una relación de confianza que nos permite también que nosotros, que venimos de la distribución, participemos como si fuéramos productores, integrados a un equipo de producción con los resquemores que históricamente ha habido respecto de la gente que está en la parte comercial Es un logro que conseguimos a partir de trabajar con gente que nos conoce y que nos permite entrar y opinar sobre un proyecto desde su etapa inicial.

-¿Con qué proyectos se lanzó Meridiano Cine?

Manuel: El primero en la lista de Meridiano es Los Erizos, película con producción de Tarea Fina y dirección de Victoria Galardi, que ganó uno de los concursos del INCAA el año pasado y está prácticamente toda fondeada. Hicimos una evaluación sobre el guion y también colaboramos haciendo alguna preventa, lo que permitió completar el financiamiento, un objetivo muy complejo para el cine argentino, considerando los costos de una película y lo poco que está apoyando el Estado para la producción.

Sumamos un proyecto llamado El delator, una ópera prima de Mariano Minestrelli que se realiza en Córdoba con la participación de Twins Films, Mil Grullas y productores uruguayos. Es un policial histórico, un thriller que nos encantó en cuanto lo vimos.

Y también incorporamos Ofelia, una película de Juan Pablo Félix con Érica Rivas, a la que le quedan dos semanas de rodaje. Tenemos una serie de proyectos ya encadenados que nos van a dar trabajo seguramente todo el año. En algunos casos en la búsqueda de más financiamiento o más preventa y en otros, en la parte estratégica de diseño de audiencia.

-Uno de los ejes esenciales del rol de Meridiano Cine es la búsqueda de financiamiento.

Manuel: La urgencia del financiamiento es una de las grandes preocupaciones del productor. Nosotros empezamos con el proyecto de Tarea Fina e inmediatamente surgió nuestra primera preventa para una plataforma. Hubo como una primera sensación de que nos vinculamos muy rápido con la posibilidad de prevender. Le vendemos proyectos en desarrollo a clientes a los que ya le vendíamos películas terminadas. Obviamente, para el productor es muy tentador. No es lo único que les importa, pero es lo más urgente.

En algunos casos avanzamos solamente en esa gestión. En otros casos, incorporamos la búsqueda de audiencias, en tanto los productores comprenden el valor y la relevancia que tiene ese desarrollo para poder prevenderse. Cuando nosotros entramos en una película en guion y trabajamos el guion, es más probable que esa película se prevenda que si nos llega el guion ya cerrado o si está en rodaje. En general, estamos integrados con todos los proyectos en los dos aspectos.

-¿Qué va a presentar Meridiano Cine en el Festival de Málaga?

Manuel: Vamos a integrarnos al mercado para encontrarnos con algo de la industria iberoamericana, pensando en el trabajo de coproducciones, el movimiento de nuestros proyectos y en buscar proyectos nuevos. En mi caso, voy como jurado del WIP latinoamericano, lo que nos va a permitir profundizar las relaciones. Y también aceitar la posibilidad de presentar un proyecto nuevo que nos interese, que abarque no solamente Argentina, sino toda Latinoamérica y eventualmente también, por qué no, España y Portugal. Será como una especie de lanzamiento internacional con nosotros dos trabajando fuerte tanto en el mercado como en la parte de competencia.

Julia Montesoro

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