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Todo el cine y la producción audiovisual argentina en un solo sitio

DIRECCION EJECUTIVA: JULIA MONTESORO

José Luis Rebordinos recibió el reconocimiento «Amigo del cine argentino» en Ventana Sur: «San Sebastián intenta ser la puerta del cine latinoamericano a Europa»

José Luis Rebordinos recibió un reconocimiento como “Amigo del cine argentino” en la 15ª edición de Ventana Sur, que concluyó el viernes 1.  El director del Festival Internacional de Cine de San Sebastián fue galardonado durante la ceremonia de clausura por sus “15 años compartiendo el crecimiento de la industria audiovisual”.

El reconocimiento fue otorgado por el Ministro de Cultura de la Nación, Tristán Bauer. Ante un auditorio colmado, Rebordinos expresó: “el cine argentino brinda una de las mejores imágenes de este país al mundo. En la industria internacional, notamos un especial interés por su cine. Esto es gracias al talento de sus realizadores pero también por el trabajo que realiza el INCAA, no solo para fomentarlo sino también para lograr que lo que se produce llegue a festivales de todo el mundo”.

Rebordinos, quien en esta edición participó como curador del Blood Windows Screenings, señaló que “Argentina y España comparten algo único: un mercado de más de 500 millones de personas hispanohablantes y una industria audiovisual para llegar a ellas”.

La oportunidad fue propicia para una charla con GPS Audiovisual.

-¿Hay alguna tendencia o eje que observaste de las reuniones que mantuviste con productores, compañías y representantes del sector?

Desgraciadamente hay un tema recurrente, que es la situación política de Argentina. En estos momentos en que el presidente electo ha anunciado que va a eliminar el Ministerio de Cultura, con lo que supondría la eliminación del INCAA, aunque no saquemos el tema está presente prácticamente en casi todas las reuniones que tenemos con productores, directores y con diferentes personas del sector audiovisual argentino. Es un tema recurrente. Hay preocupación por lo que va a pasar con el cine argentino. ¿Qué va pasar con el INCAA? También creo que sigue habiendo mucha energía y ganas de hacer cosas. No es casualidad que el cine argentino sea el cine de América Latina con mayor pujanza y esfuerzo en este momento. Algo tiene que ver con los que lo hacen.

-Lo quería preguntar en otras palabras: como gran conocedor del cine argentino, ¿en qué estado evaluás que se encuentra?

Me parece que el contexto es preocupante. Sobre todo porque venimos de un año donde el cine argentino tuvo una fuerza impresionante. En San Sebastián de 17 películas en competición, dos eran argentinas: Puan -que ha salido premiada y que está teniendo un gran éxito en taquilla- y La práctica-, de Martín Rejtman. Luego teníamos películas como El viento que arrasa, de Paula Hernández y Blondi, de Dolores Fonzi, entre un montón de filmes realmente importantes.

Esto te hacía ver que el cine argentino estaba fuerte. Además hay algo muy importante, que también le pasa en este momento al cine español: hace diferentes tipos de películas. Hay un cine más comercial, otro de producción media, tiene propuestas más de autor o, más pequeñitas.

Era un momento muy bueno. Lo preocupante es que la mayor parte de muchos proyectos que venían del año pasado, que tenían proyectado rodar a finales de este año, van a esperar un poco. Los están poniendo en stand-by. ¡Hay miedo! Hay miedo de empezar producciones y que luego no lleguen los subsidios. Es un momento preocupante.

-Si las decisiones políticas cambiaran el rumbo de la actividad, ¿cuál sería tu postura?  

Soy un conocedor del cine argentino, pero no tanto de la política. Nunca me atreveré a opinar de la política de un país que no sea el mío. Nosotros nunca nos hemos posicionado, ni en España ni fuera de ella, a favor o en contra de una tendencia política. Pero siempre nos vamos a posicionar a favor de los derechos humanos. En su momento fue a favor del aborto en Argentina, porque creemos que es un derecho humano. Y nos hemos posicionado en contra de que se cierre un Ministerio de Cultura y se cierre un Instituto del Cine que ha sido, de alguna forma, fundamental en el desarrollo del cine argentino de los últimos años. Estamos preocupados porque es un cine importante para nosotros. Pero tampoco tengo las claves de qué va a pasar. Me da la impresión, cuando hablamos con gente muy diferente de la industria, que tampoco está muy claro. Hay muchas diferentes opiniones y versiones sobre lo que puede pasar en los próximos meses.

-¿Tuviste oportunidad de relevar lo que puede haber disponible para el Festival del año que viene?

Algo que comentaba con Javier Martin Lozano -nuestro delegado para América Latina- y con Lucía Olaciregui -la subdirectora del Festival-, que me acompañan aquí: comparando con el informe el año pasado, el número de producciones que tenemos sobre la mesa es muy inferior. El año pasado en Ventana sur ya estábamos hablando de Puan y estas películas que mencioné. Hay un par de proyectos grandes muy interesantes. El resto son muy pequeños y son muchos menos. ¡Ojo, vamos a ver cómo evoluciona porque hay muchos proyectos parados! Si se echaran para delante volveríamos a tener una función importante. Pero tengo la impresión de que 2024 va a ser un año con menos películas. Y el 2025 probablemente se va a vivir ese parón de producción que parece bastante claro que va a haber el año próximo. No nos vamos con una sensación muy optimista.

-Este año, hace nada más que dos meses, hubo una delegación de 25 producciones argentinas en el Festival de San Sebastián. Así que no voy a ser original en la pregunta: ¿por qué tu apasionamiento por el cine argentino?

Tenemos un interés especial por todo lo que es América Latina; no más por Argentina que por México. Lo que pasa es que la producción de Argentina es probablemente la más interesante. También comentábamos en algunas reuniones que el año pasado éramos concientes de que teníamos muchísimo cine argentino y menos de otras latitudes de América Latina. Buscábamos, buscábamos y nos parecía que había un número de películas argentinas que tenían que estar en el festival. De hecho hubo películas como Los delincuentes, premiada en Cannes y no solo en San Sebastián. Una película de género, que me parece excelente, Cuando acecha la maldad, ganó Sitges. Es la demostración de que al cine argentino está en diferentes lugares muy posicionado y con diferentes tipos de cine. Para mí eso es muy importante. Veo el nivel de una cinematografía cuando es capaz de generar propuestas diferentes, más artísticas, radicales, que buscan nuevos caminos, pero al mismo tiempo proyectos más comerciales. Una cinematografía con una buena salud tiene que ser capaz de todo eso.

-Esa buena salud da señales de alerta, por lo que analizás.

Lo que Argentina sigue manteniendo es gracias al trabajo del INCAA. Cuando accedí a la dirección del Festival hace trece años conocí a Bernardo Bergeret, uno de los dos directores de Ventana Sur, que nos facilitaba todo. La información era continua, nos enseñaban las cosas, nos apoyaban económicamente, incluso para que viniera gente. Aunque eso se ha mantenido de otra manera, porque Bernardo es ya un viejo amigo, es frit del trabajo que hace el INCAA. Por eso nos preocupa tanto qué va a pasar con el Instituto. No solo son los subsidios o las ayudas, sino la labor que hace también difundiendo el cine argentino por el mundo.

-Ventana Sur es una muestra de ello.

Por cierto. Tú estás cinco días y te vas de aquí teniendo un panorama de lo que va a ser el cine argentino del año que viene. ¡Es estupendo, muy certero! Nos van a faltar pocas cosas por conocer. El trabajo que se hace desde la Institución -por supuesto, con el apoyo del sector-, es fundamental. Otros países de América Latina no lo tienen y se nota, porque llegas mucho más fácil a los materiales y se preocupan de tenerte informado en todo momento.  El cine argentino ha sido claramente el que mayor presencia ha tenido el festival. Me atrevo a decir que es en estos momentos en América latina el cine más pujante.

Desde el punto de vista político -y me da igual que hablemos de derechas, de izquierdas, o de quien gobierne en Argentina-, creo que se equivocaría si le quita fuerza a esta ventana de presentación en el mundo de Argentina que es el cine. Su cine.

-No estamos hablando únicamente de aspectos artísticos sino también de fuentes de trabajo, de potencial de proyección hacia el exterior, coproducciones que el Festival de San Sebastián motoriza. En Ventana Sur también se concretan este tipo de acuerdos.

La coproducción es un tema muy importante: si te va bien vas a ganar menos, pero minimizas el riesgo. Es muy curioso: en el festival, no solo a nivel de América Latina sino incluso de cine europeo, cada vez se arman más películas con más países y con más productores. Nosotros con Argentina tenemos un lenguaje en común, con muchas relaciones culturales, políticas y económicas. Somos un mercado único para el audiovisual: más de 500 millones de personas hablamos castellano en el mundo. San Sebastián intenta ser esa puerta de entrada del cine latinoamericano y argentino a Europa. Y al revés, intentamos que el cine europeo entre en América Latina. Por eso tenemos un foro de coproducción entre Europa y América Latina. Y tenemos los work in progress latinoamericanos. San Sebastián se ha convertido en los últimos años en un lugar de encuentro muy interesante de la industria latinoamericana con la europea. De hecho, salen muchos proyectos en los que participan países europeos y latinoamericanos.

-Al cabo de los dos meses que pasaron desde que concluyó el Festival de San Sebastián, ¿cuál es tu evaluación?

Estamos muy contentos. Conseguimos hacer el festival durante la pandemia. De 170 mil espectadores pasó a tener 70 mil. El año pasado recuperamos hasta 140 mil y pico, este año estamos cerca de los 160 mil. Es decir, hay una recuperación del público. Son datos muy importantes, teniendo en cuenta que San Sebastián es una ciudad de 186 mil habitantes y en el momento previo a la pandemia metíamos 178 mil espectadores. El éxito del público es claro: es una ciudad que vive el festival como propio. En los festivales de cine un año puede ser mejor la selección, puede gustar más o menos, nunca hay unanimidad. Pero hay algo muy importante: que el festival sea un lugar de encuentro, donde se intercambian experiencias, donde se haga negocio y se promocionen las películas. Por eso defendemos tanto el festival presencial. En la pandemia dijimos que lo haríamos presencial o no lo haríamos. Este año hemos tenido más de cinco mil acreditados, es la cifra más alta en la historia del festival. Hemos llegado a 2200 acreditados de industria. Cuando llegamos a la dirección del Festival, hace once años estábamos en 700 y pico. Realmente la línea de la industria y de presencia en el festival es cada vez más fuerte. Es verdad que estamos tocando techo porque la ciudad ya no permite un crecimiento mucho mayor. Tampoco lo queremos: creo que ha llegado el momento de mejorar en calidad más que en cantidad. ¡Estamos muy contentos! Ha sido una edición bonita, a pesar de la huelga de los actores de Hollywood -ha faltado algo de glamour de Hollywood-, pero hemos tenido a Jessica Chastain, a Mads Mikkelsen, a Juliette Binoche. Aparte de todo el glamour español.

-Y en ese contexto, la presencia el cine argentino.

Algo que tenéis en Argentina, que no sé si a veces se es conciente, es que tenéis unos actores que a los que no somos argentinos nos parecen increíbles. Guillermo Francella, Ricardo Darín, Mercedes Morán…A veces escucho “Mercedes Morán es una de las mejores actrices del cine argentino”…¡Es una de las mejores actrices del cine contemporáneo!

El cine argentino tiene cosas muy importantes. Hay unos productores muy atrevidos y con muchísima fuerza, capaces de levantar proyectos muy complejos. Sería una pena que no hubiera una apuesta por esto en esta nueva época de la Argentina.

-Todos esperamos que efectivamente no ocurra lo que se anunció en campaña. Y que volvamos a encontrar cine argentino en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián.

Es verdad que intentamos ser un festival cercano. El cine argentino en general es muy cercano, sentimos su apoyo. Nosotros lo apoyamos, pero también sentimos ese apoyo. Hay películas que apuestan por San Sebastián frente a festivales más grandes y quieren estar ahí porque hay una conexión que puede hacer que las cosas funcionen muy bien.

Julia Montesoro

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