La Cámara de Diputados de México aprobó la nueva Ley Federal de Cine y el Audiovisual, una reforma clave impulsada para fomentar la producción nacional, regular plataformas digitales y aumentar la exhibición de cine mexicano en salas. Esta norma, que sustituye a la legislación de 1992 para adecuar el sector a la era digital, reconoce al cine como un sector estratégico, establece que las producciones locales deben permanecer al menos dos semanas en cartelera y destina un 10% del tiempo de exhibición al cine nacional.
Entre los puntos clave de la nueva ley se establecen las siguientes modificaciones:
- Exhibición y Salas: Se aumenta el tiempo mínimo de exhibición para películas mexicanas en salas comerciales y se busca garantizar mejores horarios.
- Plataformas de Streaming: Se obliga a las plataformas digitales a incluir un porcentaje de contenido nacional, integrando el ecosistema digital a la regulación.
- Apoyos y Estímulos: Se fortalece el FOCINE (Fomento al Cine Mexicano) y se mantienen/refuerzan los estímulos fiscales para la producción, incluyendo un posible 30% del costo de producción.
- Protección del Doblaje: La reforma aborda la protección de los actores de doblaje frente al uso de Inteligencia Artificial (IA), asegurando que el doblaje sea realizado por personas.
- Patrimonio: Obligación de entregar copias de alta calidad de películas mexicanas a la Cineteca Nacional.
La nueva normativa marca un cambio de paradigma al reconocer que el cine ya no ocurre solo en las salas. Mientras que la ley de 1992 se limitaba a películas proyectadas en cines, la legislación de 2024 introduce formalmente el concepto de “Industria audiovisual”. Esto otorga reconocimiento legal y protección a series, contenidos web y formatos híbridos que anteriormente carecían de un marco jurídico moderno.
Por primera vez en la historia de México, la ley contempla a los servicios de video bajo demanda. El objetivo es estar alineados frente a los catálogos globales. A partir de la nueva normativa, se establecen obligaciones para que las plataformas digitales contribuyan a la visibilidad de la producción mexicana, evitando que el contenido nacional quede oculto en los algoritmos.
La nueva ley refuerza la protección de la identidad nacional. Se modernizan las cuotas de pantalla para asegurar un espacio mínimo para el cine mexicano en salas comerciales, mejorando los mecanismos de fiscalización que fallaron en la ley de 1992. Además, se introduce la “Soberanía Cultural” como un derecho, priorizando historias que reflejen la diversidad del país, incluyendo lenguas indígenas y realidades regionales.
Además del 10% de cuota para el cine hecho en México, se garantiza una permanencia mínima de 14 días en cartelera y publicidad obligatoria de dos semanas antes del estreno.
La nueva ley también incorpora de manera transversal la perspectiva de género. Esto permite que los proyectos liderados por mujeres y grupos vulnerables cuenten con criterios de evaluación específicos para cerrar brechas históricas en la industria, promoviendo contenidos con diversidad lingüística y social.
La reforma, aprobada por unanimidad el pasado martes 24, busca consolidar a México como la capital de la producción audiovisual en español. Tras una discusión de hora y media, la reforma propuesta por la presidenta de México fue aprobada por 466 votos a cero y será enviada al Senado mexicano para su análisis.


