El sector audiovisual se manifestó en las puertas del cine Gaumont en la tarde del miércoles 11 reclamando la eliminación de los artículos 210 y 211 del proyecto de «Ley de Modernización Laboral», que proponen la derogación de las asignaciones específicas que financian el cine nacional.
El Boletín Oficial de la fecha consignó la postergación de la eliminación del Fondo de Fomento Cinematográfico hasta el 1 de enero de 2028. Pero desde el Espacio Audiovisual Nacional (EAN), colectivo que nuclea gran parte de las entidades vinculadas a distintas áreas del sector (productores, autores, directores, actores y distribuidores) advirtieron que la maniobra busca dejar vigentes las asignaciones específicas para que caduquen automáticamente dentro de dos años, como ocurrió en 2023.
“Nosotros seguimos totalmente firmes con el rechazo, y que saquen esos dos artículos de la ley”, expresaron desde el EAN, motivo por el cual cientos de personas se movilizaron igualmente hacia el Congreso.

¿Qué implican los artículos 210 y 211?
El Fondo de Fomento Cinematográfico se financia principalmente con el 10% del valor de cada entrada de cine y el 25% de lo percibido por el ENACOM. La derogación de estos puntos implicaría el vaciamiento del Fondo, que pasaría a depender del Tesoro Nacional.
La consecuencia inmediata sería la pérdida de autonomía financiera del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), cuya existencia quedaría sujeta a la decisión presupuestaria de cada gobierno. Cabe destacar que la aprobación de estos artículos no elimina impuestos ni reduce el gasto público: por el contrario, el INCAA -ente autárquico y autofinanciado- pasaría a financiarse con fondos del Tesoro Nacional, además de perder su carácter federal.
Distintas voces del sector audiovisual
“Si estos dos artículos prosperan, decretan el fin de la industria del cine argentino -afirmó el director Bruno Stagnaro-. El cine tiene un correlato inmediato con la manera en que nos vemos y nos percibimos como sociedad. Una sociedad sin héroes es una sociedad dócil”.
El director y escritor César González pidió “que la comunidad del cine no se desafecte de lo que le está pasando a su pueblo” y recordó que el cine “también tiene un carácter de clase trabajadora”.
“Este gobierno ha decidido hacer de nosotros un enemigo”, declaró la directora Carmen Guarini, presidenta de DAC – Directores Argentinos Cinematográficos. “Quieren desfinanciar el audiovisual y la cultura toda, porque saben que es un arma potente para construir identidad”.
Por su parte, el director Benjamín Naishtat sostuvo: “Estamos acá defendiendo una cuestión existencial, que es el derecho del cine argentino a tener un espacio dentro del imaginario social y dentro de la producción”.
El actor y director Jorge Sesán remarcó que “si no estuviéramos acá no lo habrían prorrogado. Se tienen que eliminar los artículos directamente. No podemos estar esperando dos años a ver si se destruyen”.
El director y miembro de la Comisión Directiva de DAC, Juan Bautista Stagnaro, advirtió que “la prórroga es un peligro” porque el 1 de enero de 2028 la eliminación sería automática. En el mismo sentido, Carlos Jaureguialzo, director miembro de DAC y del EAN, afirmó que la prórroga es “una espada de Damocles que el primero de enero de 2028 va a caer silenciosamente sobre nosotros”.
Impacto económico y laboral
Un informe de 2023 del Banco Interamericano de Desarrollo, realizado junto a Netflix, señala que por cada 10 millones de pesos invertidos directamente en la industria audiovisual se generan casi 19 millones adicionales en otros sectores como textil, construcción, hotelería y transporte.
La eventual desaparición del sistema de fomento implicaría la pérdida de miles de puestos de trabajo -técnicos, guionistas, actores, vestuaristas, electricistas, exhibidores, restauradores y muchos otros- y cerraría el horizonte laboral para nuevas generaciones que proyectan su vida en la industria audiovisual argentina.
Una decisión que sigue en debate
Pese al anuncio oficial de prórroga, el Espacio Audiovisual Nacional ratifica su postura: la única garantía para el cine argentino es la eliminación definitiva de los artículos 210 y 211 del proyecto de ley.
La comunidad audiovisual sostiene que defender el Fondo de Fomento Cinematográfico es defender el trabajo, la identidad cultural y el desarrollo económico federal.


