Los proyectos argentinos de ficción Por qué volvías cada verano, de Lorena Muñoz; Los amigos de mis papás, de Romina Tamburello y No es un río, de Diego Martinez-Ulanosky y los documentales La otra voz, de Agustina Pérez Rial y Talia después de Talia, de Pedro Speroni, fueron seleccionados para el 22º Encuentro de Coproducción del 41º Festival Internacional de Cine de Guadalajara, que se celebrará en la ciudad mexicana del 17 al 25 de abril.
El Encuentro de Coproducción se lleva a cabo con el objetivo principal de propiciar el contacto directo entre proyectos cinematográficos en desarrollo de Iberoamérica con profesionales de la industria audiovisual, fondos de financiamiento, productores, compradores y vendedores internacionales y seleccionó hasta 15 proyectos de largometrajes de ficción, documental o animación aún no filmados que cuenten con un guion terminado y con al menos el 20% de financiación asegurada.

Por qué volvías cada verano es una adaptación del libro homónimo de Belén López Peiró. Narra los abusos padecidos por la autora durante la adolescencia por parte de un familiar perteneciente a las fuerzas policiales, así como las consecuencias que dicho caso tuvo en su entorno familiar y social. La autora escribe contra el sistema, contra el entramado de silencio que intento acallarla y contra sí misma. Y lo hace, no solo para denunciar aquellos hechos, sino también el contexto que los hizo posibles y recomponer mediante la escritura lo que la violencia de aquel hombre brutal quebró.
«La película no busca hablar del abuso en sí, sino de entender cómo se genera una serie de complicidades que permiten estas historias. Los abusos son múltiples, no es solo un abusados sino un sistema que acompaña que intenta no develar y por eso termina siendo cómplice», expresó Lorena Muñoz.

Los amigos de mis papás es una producción de Santiago King, Federico Actis y Lechiguana Films basada en una novela de la escritora, cineasta y dramaturga rosarina Romina Tamburello y centrada en una mujer que atraviesa una crisis de pareja y laboral, cuando sus padres deciden ingresar al mundo swinger.
En plena crisis con su novio, Cecilia, una biotecnóloga obsesionada por su trabajo en un laboratorio, recibe un extraño pedido de sus padres, que a los sesenta y cinco años quieren ser swingers. Con su espíritu científico, entrará en ese mundo para asegurarles placeres confiables. Así, mientras asiste al ocaso de su noviazgo, verá cómo sus padres apuestan a renovar el amor abriendo la pareja. Está protagonizada por Alejandra Flechner, Luis Ziembrowski y Camila Peralta.

Presentada en el Foro de Coproducción Europa–América Latina de San Sebastián 2025, No es un río es la adaptación de la novela homónima de la escritora entrerriana Selva Almada. Se trata de un “western lírico sobre la hermandad y los fantasmas que cargamos”, en palabras del propio realizador. Narra la historia de un adolescente que acompaña a dos viejos amigos de su padre fallecido a un fin de semana de pesca en la isla donde este murió. Allí, la aparición de dos jóvenes mujeres altera el equilibrio, desdibujando la línea entre memoria y realidad. La novela explora la rivalidad, el deseo no dicho y un pasado que se niega a desaparecer.
Para Martínez-Ulanosky, el atractivo principal de la obra de Selva Almada radica en su mirada sobre la masculinidad herida y la forma en que los silencios revelan tanto como las palabras. Su adaptación abarcará desde los años sesenta hasta los noventa, combinando memoria, culpa y la fuerza de la naturaleza.

A través de cartas y fotografías inéditas, La otra voz reconstruye el exilio de Mercedes Sosa, marcado por la pérdida personal y la persecución política. Narrada por su nieta, la película ofrece una perspectiva situada y personal que nos permite reencontrarnos con la voz más reconocida de Latinoamérica desde una perspectiva nueva e íntima.
En 1978, Mercedes Sosa es detenida durante un recital en La Plata. Perseguida por la dictadura y atravesada por pérdidas personales, se exilia en Europa. Desde París, Madrid, hoteles y aviones, escribe a Hugo, su amigo y confidente. En 1982 regresa a la Argentina y ofrece trece recitales históricos en el Teatro Ópera.
El documental se construye a partir de un archivo inédito de más de un centenar de cartas y miles de fotografías escritas y tomadas por la propia Mercedes durante sus años de exilio.
Este retrato epistolar revela una Mercedes desconocida y reconstruye esos años a partir de estos materiales inéditos.

Con producción de Tomás Raimondo, Talía después de Talía es el proyecto final de la trilogía del mundo carcelario de Pedro Speroni, que se inició con su ópera prima, Rancho (2021) y continuó con Los Bilbao (2024). Se trata de una mujer a la que Speroni -director, guionista y productor (El Ojo Silva)- acompaña en su vida dentro y fuera de la penitenciaría.
Talia -una chica de 27 años, que estuvo presa 8 años- nos dio la confianza de contar su historia. Tiene que ver con su capacidad de enseñarnos los valores, la confianza y su nobleza en un contexto muchas veces invisible y marginal.
«Recuerdo el día que conocí a Talia -todavía le faltaban 2 años para quedar en libertad- y se me acercó pensando que yo era un infiltrado de la policía. De a poco la confianza con Talia y las chicas del pabellón fue creciendo, pase junto a ellas cumpleaños, despedidas, sueños y vulnerabilidades. Era el único hombre en un pabellón de mujeres, gracias a la confianza de Talia y las chicas. Al no conseguir los permisos para filmar dentro de la cárcel, le propuse a Talia filmar su libertad y su vida en el afuera. Ella acepto. Recuerdo ese día cargado de emoción, y la caminata de 6 horas desde la cárcel hasta su barrio en Fuerte Apache. Ella quería caminar para procesar su libertad y sorprender a su familia. Fue muy conmovedor y es ahí donde empieza esta película», expresó Speroni.
22º Encuentro de Coproducción
El mar la mar, de Julian Amaru Estrada Francke
Productores: Maria Paz Barragan Ugarteche y Ruben Rojo Aura (Perú, México)
Aquí no es así, de Sebastian Molina Ruiz (documental)
Productora: Diandra Arriaga (México)
Kid, de Anna Lu Machado (documental)
Productores: Gregorio Rodríguez y Clélia Bessa (Brasil)
Menarquia, de Jairo Ramos
Productores: Tania Medina, Paulina Costa y Jairo Ramos (Panamá, Perú)
Productor: Capucine Mahé (Colombia, Francia)
No es un río, de Diego Martinez Ulanosky
Productores: Livi Herrera y Alejandro Israel (México, Argentina)
Talia después de Talia, de Pedro Speroni (documental)
Productores: Tomás Raimondo y Pedro Speroni (Argentina)
Los amigos de mis papás, de Romina Tamburello
Productores: Santiago King y Federico Actis (Argentina, Uruguay)
La culpa, de Esteban Andrés Villagómez Carranza
Productora: Johanna Ipial (Ecuador)
La Noche Infinita, de Daniela Schneider
Productores: Fernanda de la Peza, Amat Escalante y Daniela Maung (México)
La otra voz, de Agustina Pérez Rial (documental)
Productores: Nicolás Gil Lavedra, Emiliano Torres y Felicitas Raffo (Argentina, España)
El Valle de los Huesos, de Adán Ruiz (documental)
Productores: Yuli Rodriguez y Adán Ruiz (México)
Por qué volvías cada verano, de Lorena Muñoz
Productores: Valeria Bistagnino, Tomas Eloy Muñoz Lazaro, Delfina Montecchia y Ana Saura (Argentina, España)
Que muero porque no muero, de Felipe Carmona
Productores: Marianne Mayer-Beckh (Chile)
La susurradora, de Ale Garcia y Carla Sierra
Productores: Antonio Urdapilleta y Valentina Vio (México, Chile)
All Other Parts, de Cristina Ibarra (documental)
Productoras: Vanessa Perez y Heather Courtney (Estados Unidos, Méx
Foto principal: La otra voz


