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DIRECCION EJECUTIVA: JULIA MONTESORO

Juan Pablo Sallato estrenó «Hangar rojo» en el Festival de Málaga: «Incluso en los momentos más dolorosos se puede creer en la ética»

El realizador chileno Juan Pablo Sallato presentó Hangar rojo en la Sección Oficial a Concurso del 29° Festival de Málaga, que se celebra hasta el domingo 15.

El director chileno Juan Pablo Sallato presentó en la Sección Oficial del 29° Festival de Málaga el largometraje Hangar Rojo, un drama histórico que relata el golpe de Estado de Augusto Pinochet en 1973, con el que pretende construir memoria, romper prejuicios y evitar que se repita la trágica historia.
  
Se trata de una coproducción entre Chile, Argentina e Italia, que representa el debut en el formato de narrativa dramática para Sallato. La cinta pone el foco en la represión y las torturas que sufrieron numerosos militares chilenos a manos de sus propios camaradas, básicamente por negarse a respaldar el golpe de Estado.
 
Basada en el libro Disparen a la bandada, de Fernando Villagrán, la película se inspira en la historia real del capitán Jorge Silva -interpretado por Nicolás Zárate- quien recibe la orden de transformar la Escuela de Aviación donde enseña a jóvenes cadetes en un centro de detención y tortura. Se trata de una ficción basada en las memorias de que rememora el golpe de estado chileno del 11 de septiembre de 1973 para hacernos reflexionar sobre la conciencia individual

Juan Pablo Sallato dialogó con Jesús Zotano, del Diario del Festivlal.

-La cinta se inspira en el libro autobiográfico de Fernando Villagrán, ‘Disparen a la bandada’. ¿Cómo le llega esta historia? 

El guionista Luis Emilio Guzmán, que es amigo de Fernando, me presentó el libro. La historia de Fernando, a quien unos soldados le salvaron la vida, es un poco más amplia y hace una pura investigación sobre oficiales y suboficiales que participaron en el golpe de estado sin estar muy de acuerdo con la manera en la que se estaba llevando a cabo. Lo que más me impresionó es que eran muchos. Y en particular me interesó la historia del capitán Jorge Silva, que ofrecía un punto de vista inédito, donde las órdenes llegan digeridas, únicamente para ejecutarlas.

Su mirada se centra, precisamente, en los soldados que deben acatar las órdenes sin preguntarse el porqué… 

Exacto. Ahí está el dilema moral: cuando debes cumplir la orden de la institución a la que sirves. En el mundo militar, además, es una como una religión. La orden es la orden y eso no se discute. El dilema está entre cumplir con tu institución o con tu conciencia. Y eso nos pareció un motor muy potente para la película. También el espectador acaba preguntándose qué haría en una situación así. 

Además de reflejar todo lo que rodeó el golpe militar de Chile de 1973, su intención es interpelar al público al debate sobre temas como la justicia, la lealtad y algo tan primario como la diferencia entre el bien y el mal. 

Sí, y también es mostrar la escala de grises que hay en el mundo. Y apelar a la responsabilidad personal de cada uno. Es posible creer en que se pueden hacer las cosas de otra forma, creer en la ética y los valores. Incluso en los momentos más dolorosos de nuestra historia. Considero que es fundamental contar estas historias porque son importantes y poder ver la luz en mitad del horror. 

Aunque sin la intención de convertir a nadie en héroe… 

No. En ningún caso. Este hombre deja a estos jóvenes en el centro de tortura más terrible que hubo en Chile, como fue el Estadio Nacional de Chile. El nivel de violencia fue enorme.

El golpe de estado de Chile sigue estando muy presente en la cultura de su país.  

Fue un drama lo que pasó en Chile y quedan muchas heridas abiertas. Y aunque digan que ya se han hecho muchas películas al respecto, creo que hay que seguir buscando caminos y seguir pensando otras maneras de contarla para que no vuelva a suceder. Hay un aire en el mundo de impunidad frente a traspasar derechos humanos e internacionales. Creo que es importante volver a recordar las consecuencias que eso puede traer. No se puede olvidar eso. Yo no puedo olvidar que durante años en mi país se mataba a personas por pensar distinto. Una película no va a parar una guerra, pero invita a pensar.

¿Qué piensa que de la actualidad del cine chileno y argentino? 

Esta cinta es una coproducción entre Chile, Argentina e Italia. Y te diría que hoy en día esta fórmula es la única manera de hacer cine independiente: buscando la alianza entre los países. De lo contrario es imposible.

Julia Montesoro / Desde el Festival de Málaga

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