El viernes 9 se conoció la triste noticia del fallecimiento del fotógrafo, docente y escritor Daniel Karp, reconocido director de fotografía del cine argentino a lo largo de dos décadas.
Karp se había formado en arquitectura, teatro y música y desde los años 70, se desempeñó en el campo de la imagen y la narrativa, de acuerdo a una semblanza aportada por el Museo Nacional de Bellas Artes.
El recordado Hayrabet Alacahan, en el sitio www.galeriajacquesmartinez.com, aportó datos ignorados sobre la vida de Karp: «Luego de abandonar sus estudios de arquitectura en la UBA, ya que su afición era el cine, emprendió el viaje a Roma, Italia en 1972, para estudiar en Cinecittá, una fábrica de sueños, antro mítico y uno de los estudios más afamados del mundo y que conserva las huellas de Fellini, Antonioni, Visconti, Pasolini entre otros grandes monstruos del cine italiano.
También tuvo el privilegio de conocer a Fernando Birri, fundador de la escuela de cine en Santa Fe. Quién más tarde se vinculó con Gabriel García Márquez, para fundar la Escuela de Cine San Antonio de los Baños, en Cuba. El cineasta, escritor y poeta criollo, en los años ’70, estaba en el continente viejo, haciendo cine experimental y estaba vinculado a la vanguardia cultural europea.
Al regresar a Buenos Aires, se formó por varios años estudiando dirección de actores con una de las grandes figuras del teatro argentino: Agustín Alezzo.
El contacto con el cine no le fue nada fácil. Eran años muy complicados para poder insertarse al entorno de la gran pantalla.
Luego de varios intentos y hacía mediados de los años ’70, tuvo su bautismo de fuego al ingresar como aprendiz, trabajando gratis para cubrir el rol de asistente de cámara en la película Nazareno Cruz y el lobo, que después de su estreno se transformaría en un mito, como así también su director internacionalmente afamado Leonardo Favio, quién contaba además, con Buby Stagnaro como director de fotografía y como camarógrafo a Carmelo Lobotrico, otro mito en el cine nacional por su capacidad natural de encuadrar. Según sus memorias Daniel admite que de Lobotrico aprendió las cosas esenciales de la realización cinematográfica.
En ciertas ocasiones en bodegas generalmente ruidosas, entre comidas y copas, nuestro anfitrión, confesaba con la timidez que lo caracterizaba, que en aquel rodaje de “Nazareno Cruz y el lobo”, más allá de las experiencias y convivencias, el universo mágico que Favio creaba a través de su personalidad y carisma, era como un verdadero sueño lleno de fantasías en vivo, muy al borde de alucinaciones, donde solo faltaban lobos en carne y hueso.
Con ese insert al mundo del cine siguió su carrera como asistente de cámara, camarógrafo y finalmente director de fotografía. Durante esos años, su objetivo central fue la actividad cinematográfica más que el mundo fotográfico, aunque sin dejarlo abandonado, como así también nunca se alejó de ciertas actividades: la música, la arquitectura, la práctica fotográfica previa y el conocimiento del trabajo actoral».

En 1974 inició su carrera cinematográfica profesional como asistente de cámara de Juan José Stagnaro y Leonardo Favio. Fue director de fotografía de los filmes Las muñecas que hacen ¡pum! (1979, Gerardo Sofovich), Volver (1982, David Lipszyc), Fiebre amarilla (1982, Javier Torre), Señora de nadie (1982, María Luisa Bemberg), Mercedes Sosa: como un pájaro libre (1983, Ricardo Wullicher), El desquite (1983, Juan Carlos Desalvo), Camila (1984, María Luisa Bemberg), Evita, una tumba sin paz (1997, Tristán Bauer) y El viento se llevó lo que (1998, Alejandro Agresti).
En paralelo, expuso su trabajo artístico en el país y en el extranjero, y colaboró con publicaciones impresas, como la revista “Living”. También realizó libros de autor sobre las ciudades de Buenos Aires y Los Ángeles, entre otras ediciones de fotografía y textos narrativos.
Entre 1999 y 2000 residió en Santiago de Chile y luego, de 2001 a 2010, en California.
Su obra integra colecciones públicas y privadas del país y del exterior, entre ellas, las del Museo Nacional de Bellas Artes, la Pinacoteca del Estado de San Pablo y el Fondo Nacional de las Artes.


