Realizadora audiovisual y docente, Amparo Aguilar es la directora de la Diplomatura en Escritura Creativa para Medios Audiovisuales, un programa educativo desarrollado por la Facultad de Periodismo y Comunicación de la Universidad FASTA en colaboración con la Secretaría de Desarrollo Local e Inversiones de la Municipalidad de General Pueyrredón y ATICMA, asociación que reúne a profesionales, emprendedores, empresas y universidades del sector TIC de Mar del Plata y su zona.
Esta propuesta educativa está especialmente diseñada para escritores, guionistas emergentes, publicistas y profesionales del sector audiovisual, así como estudiantes avanzados de carreras afines que buscan perfeccionar sus habilidades narrativas, desarrollar proyectos originales y adaptarse a las últimas tendencias creativas y tecnológicas del mercado.
El proyecto se enmarca dentro del Plan de Desarrollo de la Economía del Conocimiento, con el objetivo de proporcionar a los participantes herramientas vanguardistas para la creación de contenido original, posicionando a Mar del Plata como un centro líder en la producción de contenidos en la región LATAM.
La inscripción está abierta a través de este enlace. La modalidad de la actividad es on line y comienza el sábado 26 de abril.
-¿En qué consiste este novedoso programa educativo?
Se trata de una diplomatura con cursada virtual, sincrónica. Hay día y horario de clases prefijado, en el que se comparte el espacio de estudio con otros estudiantes, cada uno desde su lugar.
La formación está especialmente concentrada en la labor de escritura para medios audiovisuales.
La diplomatura es anual, segmentada en dos cuatrimestres conformada por un módulo troncal obligatorio de escritura, que se divide en dos partes: un cuatrimestre sobre fundamentos de la escritura dramática y otro dedicado a la producción escrita. Ese es el taller de escritura creativa. Ambos módulos están dictados por Esteban Garelli y Tamara Viñes, guionistas con mucha experiencia tanto en la industria como en su perfil docente.
A su vez, contamos con una serie de masterclasses que abordan las diferentes aristas de la labor de escritura en relación a su desarrollo profesional, desde la perspectiva de profesionales destacados. Tendrán clases sobre derechos de autor e implicancias legales de los contratos con Mariana Volpi; Comercialización y relación con grandes jugadores de la industria con Vanessa Ragone; Inteligencia Artificial y creatividad con Tomás García y adaptaciones cinematográficas con Josefina Licitra.
Por último, pero no menos importante: los y las estudiantes tendrán la posibilidad de complementar la formación con encuentros semanales con profesionales que aportarán luz sobre especificidades de la tarea de escribir, como Benjamín Naishtat, Leonel D’Agostino, Pio Longo, Ana Garcia Blaya, Ezequiel Radusky, Vanesa Pagani y Agustina Pérez Rial, entre muchos otros.
-¿A qué perfil de alumnos se apunta?
-La diplomatura está pensada para personas del ámbito audiovisual que quieran afianzar su perfil de guionista, estudiantes de carreras afines y escritores y escritoras de otros lenguajes que busquen especializarse. El campo de acción del audiovisual es cada vez mayor, por lo que seguramente hay otros perfiles que puedan tener interés.
Cada aplicación será revisada con atención, apuntando a que puedan recibir esta formación todas aquellas personas que den cuenta de que van a poder aplicarla. Aunque es importante saber que es una formación que requiere de conocimientos previos.
-En base a tu experiencia, ¿qué posibilidades ofrece esta diplomatura a los asistentes?
La realidad es que todos los humanos contamos historias. Algunos son más entretenidos, otros menos. Esa idea de que el narrar es algo que se da por sentado, a veces (desde el rol docente) complica un poco las cosas. Porque -si bien todos contamos- el lenguaje audiovisual tiene especificidades que hace falta conocer para hacerlo mejor. Formarse es clave.
A su vez, nuestro trabajo implica siempre un tiempo de desarrollo más o menos en soledad, para luego salir al mundo con nuestros proyectos y buscar los socios que nos permitan concretar eso en películas, series o cortos.
Una buena idea no siempre se traduce en un buen guion. Para que esto ocurra hay que trabajarla mucho y hacerlo apoyado en conocimientos concretos de estructura, técnicas de escritura y demás. Esta diplomatura va a dotar a los estudiantes de herramientas para acortar esa distancia y evitar frustraciones.
Por último, en nuestro medio conocer a los pares, hacer relaciones e incluso pergeñar colaboraciones es fundamental. Transitar este tipo de espacios ofrece la posibilidad de conectarse.
-¿Qué importancia tiene la carrera audiovisual en Mar del Plata?
Mar del Plata, además de ser una ciudad cinéfila producto de albergar al Festival más importante de Sudamérica, ha sido una ciudad eternamente filmada. Durante años los y las marplatenses vimos pasar mucha de esa actividad como algo que otros venían a hacer acá. Por suerte, ya llevamos unos cuantos años de desarrollo local en el que contamos con una amplia oferta educativa de grado y pregrado (fundamentalmente pública pero también hay privadas) y contamos cada vez más con casas productoras, rentals, técnicos y técnicas especializadas. También, poco a poco vamos teniendo directores y directoras, guionistas, etc. La pata de desarrollo es la que más floja se presenta. Esto lo observó el municipio: por eso desde hace cuatro años se organiza un laboratorio de desarrollo de proyectos. Como producto de las evaluaciones (tanto de participantes como de docentes) se identificó la necesidad de fortalecer la formación en escritura. Y aquí estamos.
-¿Cómo surge la idea de la Diplomatura?
Es una derivación del trabajo hecho en Marplalab. Los creadores locales necesitan fortalecer la pata de predesarrollo. La posibilidad de generar esta oferta académica se dio a través de un convenio entre la secretaria de Desarrollo Local (mediante su Dirección de Economía del Conocimiento) y la Universidad FASTA.
-¿Qué falencias o carencias notás en la actualidad en la escritura creativa en medios audiovisuales?
El lenguaje de redes está poniendo en riesgo, por momentos, la construcción de narrativas más complejas y de aliento un poco más largo.
En estos días estamos todos hablando de Adolescence. Esta serie, como tantas otras enormes producciones, reafirman que contar historias sobre las cosas que nos pasan a los humanos es algo cautivante, que produce reflexión y que nos conmociona.
Necesitamos recuperar y fortalecer el valor de la representación como algo que permita a las comunidades pensarse a sí mismas. Para eso el audiovisual tiene una función fundamental que no debemos perder de vista. La serie de revoluciones tecnológicas que venimos atravesando (desde la posibilidad de filmar con un teléfono en tu casa, hasta las producciones netamente de IA) nos desafían a ser aún más precisos y mejores en relación a lo que aportamos los humanos. No menos. Hay que afianzar nuestra capacidad de observación, de investigación, de descripción de lo sutil y lo complejo. De eso se trata.
-¿De qué se habla en el curso de IA?
-La inteligencia artificial es una revolución enorme, que no sabemos mensurar aún. Desde esta Diplomatura creemos que hay que hablar de esto, hay que aprender a usarla, hay que conocerle los límites y cuáles son las posibilidades de colaboración. Como comentaba nuestro docente especializado en el tema, Tomás García: si la IA va a escribir, entonces nada mejor que sea un guionista quien la esté orientando. Sus producciones van a ser ampliamente mejores.
Se trata de encontrar esos puntos en los que la intervención y la invención humana son imprescindibles.
-¿Cuáles son las ventajas de que la Diplomatura sea on line?
-Permite que se pueda realizar desde cualquier lugar del país y del mundo. Ampliar la red de networking y contar con docentes que -de otra manera- quizás no podrían estar formando parte.
Claudio Marazzita